POR LA IGLESIA EN CHINA: «Para que todos sean uno» (Jn 17,21)

El Papa nos pide oración

“El 24 de mayo, los católicos en China rezan con devoción a la bienaventurada Virgen María Auxilio de los Cristianos, venerada en el santuario de Sheshan en Shanghái. En la imagen que culmina el Santuario, María sostiene en alto a su Hijo, presentándolo al mundo con los brazos abiertos, en gesto de amor y misericordia. También nosotros le pedimos a María que ayude a los católicos en China a ser siempre testimonios creíbles de este amor misericordioso en medio de su Pueblo y a vivir espiritualmente unidos a la roca de Pedro, sobre la que está construida la Iglesia”.

La “Jornada Mundial de Oración por la Iglesia en China”, en el día de María Auxiliadora, la estableció el Papa Benedicto XVI el 27 de mayo de 2007, en la carta dirigida a los católicos chinos, con estas palabras:

“Queridos Pastores y fieles, el día 24 de mayo, que está dedicado a la fiesta litúrgica de la Santísima Virgen María, Auxilio de los Cristianos —y que es venerada con tanta devoción en el santuario mariano de Sheshan en Shanghai—, podría llegar a ser en el futuro una ocasión para los católicos de todo el mundo para unirse en oración con la Iglesia en China”.

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Oración a Nuestra Señora de Sheshan

Virgen Santísima,
Madre del Verbo Encarnado y Madre nuestra,
honrada con el título de «Auxilio de los cristianos»
en el Santuario de Sheshan
mirando con devoto afecto
hacia toda la Iglesia que está en China,
nos presentamos ante Ti hoy
para implorar tu protección.

Que Nuestra Señora de Sheshan
aliente el compromiso de quienes,
en China, en medio de las fatigas cotidianas,
siguen creyendo y esperando al Amor.
Que nunca teman
hablar de Jesús al mundo y del mundo a Jesús.

En la estatua que corona el Santuario,
Tú muestras a tu Hijo, en lo alto, al mundo
con los brazos abiertos en un gesto de amor.
Ayuda a los católicos a ser siempre
testigos creíbles de este Amor,
aferrado a la roca de Pedro
sobre la que se construye la Iglesia.

Madre de China y de Asia,
ruega por nosotros ahora y siempre.
Amén.