Grupos chavistas atacan iglesias católicas en Venezuela

› El presidente de la Conferencia Episcopal denuncia que intentan amedrentar a seminaristas y feligreses

01/02/2017

Durante seis meses la Iglesia Católica en Venezuela ha sufrido ataques de simpatizantes del régimen de Nicolás Maduro, tal como ha denuncuado el presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV), monseñor Diego Padrón.

El suceso más reciente ocurrió el pasado domingo en la iglesia San Pedro Claver, situada en el populoso barrio caraqueño del 23 de enero, donde se celebraba la Misa Arzobispal Arquidiocesana. Los denominados «colectivos» chavistas, cerraron la puerta del templo, simulando un secuestro, y obligaron a los feligreses a escuchar un discurso político a favor de Maduro y contra la Conferencia Episcopal. Estos mismos grupos chavistas atacaron con piedras, el 20 de enero la Catedral de Caracas.

Tal como publica Alfa y Omega, Monseñor Padrón ha declarado que los ataques lanzados por los grupos chavistas buscan «amedrentar» a los sacerdotes y feligreses. También aseguró que los ataques «no son acontecimientos aislados sino que da la impresión, pareciera que se trata de eventos preparados para causar amedrentamiento a la Iglesia Católica, que ha tenido una posición muy clara frente al Gobierno, señalando las dificultades, los problemas y la crisis que vive el país», afirmó el líder religioso.

Mons. Diego Padrón, Presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela(Alfa y Omega)

Asimismo presidente de la Conferencia Episcopal en el país sudamericano explicó que durante el mes de enero entre los acontecimientos de esta índole se han registrado «ataques» a la residencia de José Antonio López Castillo, arzobispo de Barquisimeto (centro del país), y que la casa de Adán Ramírez, miembro del cabildo catedralicio de Caracas, también fue apedreada el pasado día 20.

Por otra parte en la ciudad de Maracaibo (oeste del país) un cura fue interrumpido ayer por oficiales de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) «cuando estaba hablando precisamente de la doctrina social de la Iglesia», y que los oficiales «intentaron desalojar a los feligreses, creando una situación ciertamente delicada».

Estos ataques comenzaron el 1 de julio del año pasado en Mérida, cuando cuatro seminaristas menores de edad fueron «golpeados y desnudados» en plena calle por simpatizantes chavistas cuando se dirigían al Seminario Menor de la ciudad.

Mons. Diego Padrón  llamó a los católicos venezolanos a «mirar esto con mucho cuidado», a denunciar casos similares, y consideró que detrás de estas acciones «parece haber alguna línea y un elemento que los une».