El asesinato del padre César en un ataque yihadista: “es un broche de oro a una vida entregada a los demás”

› Entrevista con el padre Faustino García Peña, misionero salesiano, compañero del sacerdote español asesinado en Burkina Faso

22/02/2019

ACN, Raquel Martín y Josué Villalón.- El padre César Fernández, misionero español, fue asesinado el pasado 15 de febrero en Burkina Faso, cuando regresaba de un encuentro de misioneros salesianos en Togo. El ataque ha sido reivincado por el grupo yihadista Boko Haram. La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada ha hablado con el padre Faustino García Peña, misionero salesiano, compañero de misión durante mucho años del padre Fernández.

ACN: Has compartido misión durante años con el P. César Fernández. ¿Cómo le describirías?

– Faustino García Peña: Todo el mundo al conocer la noticia de su muerte ha dicho: “Se ha muerto un santo”. El padre César era profundamente un hombre de Dios, profundamente humano y profundamente salesiano. Sobre todo, se le podía reconocer estos atributos en su relación con la gente, en su apertura a los demás y en su humildad. Ha trabajado mucho en la formación de religiosos y religiosas, y transmitía mucha alegría sobre su vocación como misionero, con gran amor hacia los jóvenes.

El misionero español, padre César Fernández. (ACN)

ACN: Una de las palabras del padre César en un vídeo que se ha hecho viral en redes sociales es: “He recibido muchos beneficios de los jóvenes”. ¿Qué beneficios recibís los misioneros salesianos?

– Faustino García Peña: Cuando estamos abiertos a otras culturas, uno aprende nuevos valores sobre la vida, y sales enriquecido. Vamos a la misión a recibir y a acoger lo que nos dan. De alguna manera ellos también nos evangelizan, porque recibimos más de lo que damos. Los jóvenes nos aportan mucho en nuestra misión como salesianos.

ACN: ¿Sigue habiendo esperanza en vuestra misión a través de la vida y el testimonio del padre César?

– Faustino García Peña: Evidentemente es una muerte trágica y nos ha producido mucho dolor. Pero la manera en la que ha sido asesinado el padre César es un broche de oro a una vida entregada a los demás. Es un regalo de Dios que ha querido para César en su vida. Todo lo que César ha hecho y ha sido, queda multiplicado por cien. Queda evidente el sentido de su misión cotidiana, que era dar la vida por Dios y por los jóvenes.

ACN: ¿Él era consciente del peligro que corría siendo misionero en Burkina Faso?

– Faustino García Peña: Él era consciente de que había un riesgo, como somos conscientes todos los misioneros. Pero aceptaba todas las posibles consecuencias a su misión de darse a los jóvenes y a Dios. Lo considero como un mártir, porque ha dado su vida por Cristo y por los demás. Además, algunas veces ha mencionado que él estaba dispuesto a dar su vida por Jesús. Sin duda, su muerte ha sido una victoria, desde la fe. Su muerte ha sido un regalo de Dios.

ACN: ¿Un último mensaje?

– Faustino García Peña: Que quede en nuestro recuerdo siempre la vida del padre César, una gran persona. Quiero que se sepa que el padre César ha dado mucho fruto en vida y después de muerto va a dar muchos frutos más. Seguid rezando para que los que seguimos trabajando, podamos tener la valentía de seguir aquí entregando nuestra vida y dar el testimonio que César ha dado.