Obispo de Venezuela se pronuncian ante la emergencia eléctrica

› “La peor crisis humanitaria de nuestra historia”

14/03/2019

ACN, Johan Pacheco.- La crisis política y economía que atraviesa Venezuela ha empeorado en los últimos días por la falta de la electricidad que afecta a toda la nación, 23 estados, desde el pasado 7 de marzo. Según un informe de Cáritas Venezuela recibido por la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada la emergencia eléctrica afectó los suministros de agua, gasolina, transporte, comunicaciones y hospitales. 

“Portavoces del gobierno informan de que el problema se originó producto de una falla de funcionamiento en la central hidroeléctrica que surte de energía al 80% del país”, dice el comunicado de Cáritas. Sin embargo, autoridades del Ejecutivo Nacional atribuyen la emergencia a una “guerra eléctrica” ocasionada a través de un “cyber-ataque terrorista” desde el exterior.

En diferentes comunicados enviados a la fundación ACN, varios obispos venezolanos se han pronunciado ante la magnitud de la emergencia que ha mantenido a algunas comunidades con más 130 horas sin electricidad. Provocando en la población caos, tensión social, saqueos, incluso la suspensión de las jornadas laborales y educativas. 

El Arzobispo de Ciudad Bolívar, monseñor Ulises Gutiérrez, manifestó que “el país se ha quedado a oscuras: apagones en el territorio nacional por más de 5 días, han afectado hospitales y clínicas, servicios públicos, comunicaciones, actividades bancarias, paralizando el país como nunca antes en su historia. Ha muerto un número significativo de ciudadanos al no recibir la atención médica necesaria por falta de energía eléctrica”.

El informe de Cáritas señala que de acuerdo a reportes de la Organización Médicos Unidos son 20 personas fallecidas en todo el país, como consecuencias de la falla eléctrica en los hospitales.

Monseñor Mario Moronta, Obispo de San Cristóbal, afirmó que las autoridades “lejos de atender los justos reclamos del pueblo, se sigue endureciendo los corazones de quienes tienen en sus manos la solución de las dificultades y, sobre todo del principal problema por el que clama la misma gente: un cambio de dirección política y la no imposición de un sistema inaceptable que no está al servicio del hombre y la mujer de Venezuela”.

Por su parte, monseñor Ernesto Romero, Obispo del Vicariato Apostólico de Tucupita, indicó que “la paralización del servicio eléctrico en casi todo el país no es más que una muestra de la indolencia, desidia, falta de mantenimiento y de la incompetencia del gobierno nacional”.

La misma emergencia a llevado a la población a usar prácticas inseguras de abastecimiento de agua no salubre, ingerir alimentos descompuestos y someterse a una movilización riesgosa.

El Obispo de San Carlos, monseñor Polito Rodríguez, denunció que “Venezuela hoy enfrenta la peor crisis humanitaria de su historia republicana, se violan los derechos humanos impunemente, su esencia:   la libertad y la igualdad han sido desconocidos por quienes gobiernan a su real saber y entender”.

También el Obispo de El Tigre, monseñor José Manuel Romero Barrios, advirtió que la vida de los venezolanos “ha estado sujeta a una creciente violencia estructural, que no golpea con puños en la humanidad de sus pobladores, sino que se expresa en la omisión de los responsables de la gestión pública para atender las necesidades básicas de la población”.

De igual manera el Arzobispo de Cumaná, monseñor Jesús González de Zárate, exhortó a elevar la voz “para denunciar la mentira, la injusticia, el uso de la violencia, el afán de dividirnos y controlarnos, la represión y persecución de la legítima protesta, y todo lo que en nuestra sociedad sea contrario al plan de Dios”.

Monseñor Ángel Caraballo, Administrador Apostólico de la Diócesis de Cabimas, expresó que “al tiempo de oscuridad jurídica, de oscuridad de la seguridad social, de oscuridad alimentaria, de oscuridad de la paz ciudadana, se les une la oscuridad literal, añadidura esta que viene a engrosar la humillación que sufre el venezolano por culpa de un régimen que se olvidó de las personas por prevalecer un sistema político que solo ha causado tragedias, muertes, fracasos y miseria donde se ha implementado”.

El Obispo de Trujillo, monseñor Oswaldo Azuaje, lamentó la situación que se vive y exhortó a seguir “buscando al Señor en cada hermano que nos necesite. Los días del apagón fueron ocasión para ver grandes ejemplos de solidaridad… en el compartir la comida, el agua potable, la gasolina para los vehículos y muchos otros ejemplos de llevar juntos penas y alegrías”. 

El mensaje de los Obispo ha sido una voz de aliento y esperanza para los venezolanos en medio de la oscura turbulencia que vive en la actualidad. Cáritas informó que mantendrá activo el servicio de “Olla Comunitarias” en las diversas diócesis, y la atención en los Bancos de Medicamentos.