Oración por los cristianos de Irak

Quiero unirme en oración

Desde que comenzó el regreso de los cristianos a la Llanura de Nínive, tras la expulsión de los terroristas de Daesh de sus ciudades y pueblos cristianos, la protección de la Virgen María se hizo especialmente patente. Y ha sido a través de quince grandes y nuevas tallas de Nuestra Señora de Lourdes, que fueron enviadas a estas poblaciones desde Francia, tras ser bendecidas en el santuario de esta advocación mariana, para reemplazar imágenes de María brutalmente destrozadas por los yihadistas.

De manera muy especial, ponemos a los cristianos de Irak bajo el amparo de la Virgen de Lourdes y a Ella le pedimos que sea fuente de Esperanza para este pueblo que empieza de cero una nueva vida. Que al igual que lo han hecho en su Hijo, estos hermanos nuestros, se abandonen plenamente en los brazos de Nuestra Madre.

A Ella, recomendamos el regreso de miles de familias que aún están pendientes de volver. Santa María, ¡que vuelva la Paz a Irak!

ENCIENDE UNA VELA POR LOS CRISTIANOS DE IRAK

Tus oraciones tienen un valor infinito. 

Puedes contribuir y mostrar tu apoyo encendiendo simbólicamente una vela para unirte a esta campaña de oración.

0
velas encendidas
 

ORACIÓN POR EL REGRESO DE LOS CRISTIANOS DE NÍNIVE A SUS HOGARES

Escucha la llamada de Tus hijos de Irak que emprenden la vuelta a sus hogares.

Escucha la oración de los que, desde los inicios del Cristianismo, a orillas del Éufrates y del Tigris, en la tierra de Abraham, nunca cesan de alabar y glorificar el nombre de Tu Hijo.

Haz que todos los altares de Nínive vuelvan a acoger el Sacrificio del Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor.

Que vuelvan a tañer todas las campanas de las iglesias.
Acoge de manera especial a estos hijos que fueron expulsados de sus casas y despojados de sus bienes, pero han perseverado en su fidelidad a Cristo.

Concede a este pueblo glorificar a sus mártires y ten en cuenta la entrega y valentía de los que unieron el sacrificio de sus vidas al sacrificio de tu Hijo en el Gólgota.

Inunda de paz a los perseguidores e infunde en ellos el arrepentimiento y el deseo de perdonarse y de pedir perdón.

Ahora que se han ido los que profanaron santuarios y destruyeron cruces e imágenes santas, permite que el árbol de la paz dé fruto abundante para los que ahora vuelven y para las generaciones venideras.

Amén.