Ayuda a la formación para 46 seminaristas Carmelitas en África

› Las vocaciones Carmelitas de República Centroafricana y Camerún necesitan ayuda para su formación

El camerunés Jean-Thierry Ebogo descubrió que quería ser sacerdote a los cinco años. En aquel momento, para él, era sinónimo de “ser Jesús”. Sin embargo, en 2003, tan solo un año después de haber ingresado en la Orden Carmelita, le detectaron un tumor maligno en la pierna derecha. Por desgracia, los médicos le dijeron que ni siquiera una amputación detendría la enfermedad.

DATOS DEL PROYECTO
  • Tipo de proyecto: Formación
  • Ayuda aprobada: 28.000 €
  • Referencia proyecto: 199-02-79

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Con un permiso especial, pudo emitir sus votos perpetuos en la habitación del hospital donde estaba el 8 de diciembre de 2005, en la fiesta de la Inmaculada Concepción. Soportó los fuertes dolores que tenía con una sonrisa y los sacrificó por las vocaciones sacerdotales y religiosas. “Solo quiero curarme para ser sacerdote”, dijo. Su mayor deseo no se cumplió, pues murió poco después, con tan solo 23 años, en olor de santidad.

Antes de su muerte, el joven Jean-Thierry Ebogo prometió otorgar a África una verdadera “lluvia” de vocaciones sacerdotales. Lo cierto es que parece haber cumplido su promesa, ya que la orden de los Carmelitas Descalzos goza, actualmente, de numerosas vocaciones en Camerún y, especialmente, en la vecina República Centroafricana, azotada por conflictos. 

En Ayuda a la Iglesia Necesitada apoyamos con regularidad la formación de los 29 jóvenes Carmelitas de la República Centroafricana y 17 de Camerún que cursan su formación en las ciudades de Bangui, Bouar y Yaundé.

Este año también queremos contribuir con 28.000 € para que puedan continuar su camino.

En una carta, el P. Federico Trinchero, Prior del Carmelo de Bangui, nos escribe: “La Iglesia de la República Centroafricana está celebrando el 125° aniversario de su evangelización. Gracias por vuestra constante y generosa ayuda en la formación humana y espiritual de estos jóvenes que están llamados a dar continuidad, en un futuro no muy lejano, a la obra iniciada por los misioneros”.

Los seminaristas reunidos en la tumba del Hermano Jean-Thierry Ebogo

Con tu ayuda podremos seguir ayudando a la formación de los jóvenes necesitados que quieren ser sacerdotes

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