50 años de la consagración de Ayuda a la Iglesia Necesitada a la Virgen de Fátima

Nuestra Madre en Fátima anunció, con claridad, que la Iglesia sería perseguida y sus hijos perseguidos por ser cristianos. Nuestro fundador, el P. Werenfried, supo que sólo a los pies de la Virgen y en su corazón se podía poner toda la obra.

Esta vinculación a la Madre culmina el 14 de septiembre de 1967 cuando en Fátima en Portugal, se consagra toda la Obra a esta advocación mariana. Desde entonces estamos, más que vinculados, fusionados con Ella.

 

El P. Werenfried, inspirado por el Espíritu del Señor, comprendió que responder a la sed del Señor en la cruz consistía en atender las situaciones dolientes de los hermanos rotos y con necesidades. Sus primeros pasos en este marco le hizo comprender que el mundo está en peligro de muerte y que estaba sostenido en las palabras de la Virgen María.Así era, las apariciones de Nuestra Señora en Fátima, y su petición concreta para cambiar el proceso revolucionario y los errores que apartan de Cristo y de la fe, se identificaban plenamente con lo que el Espíritu le sugería al P. Werenfried.

Los horrores y necesidades que la guerra había provocado en los refugiados y la persecución de cristianos por motivos de fe, ardieron como una llama en su interior diciéndole “son tus hermanos, no puedes abandonarlos”. Unió rápidamente su obra a la petición de Santa María en Fátima; comenzó a pedir oraciones para la conversión de Rusia, a rezar por la conversión de los pecadores y blasfemos. Comprendió que la oración, el arrepentimiento y la conversión eran el único camino de salvación para el mundo.

Las apariciones de Fátima y la llamada de María para desagraviar el corazón de Jesús y el Suyo propio, siempre estuvieron en la mente y el corazón del P. Werenfried. Antes de morir subrayaba, con fuerza, que sólo en la oración lograríamos hacer crecer un ecumenismo de solidaridad que podría ser el motor de una nueva humanidad. Nuestra obra, consagrada a Nuestra Señora de Fátima y en Ella sostenida, insiste, una y otra vez, en ser desagravio del corazón roto por el sufrimiento que la persecución provoca y las necesidades de la Iglesia en el mundo. Nos pide que respondamos a nuestra Madre y recemos para reparar y ayudar a la conversión de corazones que traigan la paz al mundo.

Rezad, rezad y pedid la conversión.

Somos respuesta de Cristo en la cruz: TENGO SED. Pero, también responsables de ayudar a que Cristo deje de sufrir y conseguir la conversión del mal y ayudar a restablecer la paz en el mundo.

Ahora que se cumplen los 100 años de las apariciones de Fátima y los 50 de la consagración de esta Obra a esta advocación, nos unimos más estrechamente a Ella y a sus mensajes. Y, nos comprometemos a seguir sus indicaciones y ser rosarios continuos de oración y vida. En cada cristiano perseguido, en cada cristiano necesitado, Cristo en su cruz nos llama a calmar su sed. Nuestra Madre nos insta a rezar por los que ultrajan la obra de Dios, blasfeman y humillan la humanidad. Ellos no se cansan de velar por nosotros. Nosotros no nos cansaremos de rezar y aliviar.

Rezar y rezar. Amar y amar.

Jesús Rodríguez Torrente.
Asistente espiritual de Ayuda a la Iglesia Necesitada – ACN España.

Recita la oración de consagración del P. Werenfried

Consagración a la Virgen de Fátima:

Santa María, Madre de Dios, mira a tus hijos que suplicantes vuelvan a Ti. Tú que siempre has dicho “SÍ” a Dios, bendita entre todas las mujeres. Modela nuestro corazón similar al tuyo la alegría de tu espíritu.

A ti, Madre de dolores, Virgen Inmaculada, consagramos nuestras vidas y todo el trabajo al servicio de la Iglesia perseguida y amenazada. Protégenos como todo lo que apreciamos. Protege a los que Dios nos ha confiado. Y que nos conceda su fe, su esperanza, su caridad. Guárdanos como madre y permanece siempre con nosotros.

Virgen de Fátima y ACN

Consagrarán Alepo a la Virgen de Fátima este 13 de mayo

La ceremonia estará presidida por el Eparca Antoine Audo, sj y concelebrada por todos los obispos y sacerdotes de la ciudad