» TESTIMONIO: Mártires del siglo XXI

Hermana Amala Valummel, asesinada en la celda de su convento

Hna. Amala Valummel, 69 años, fue encontrada muerta en la celda de su convento el 16 de septiembre de 2015, en Palai, al sur de la India.

Esta religiosa llevaba solo varios meses en el convento de las Carmelitas de María Inmaculada, reponiéndose de una enfermedad y tras muchos años sirviendo en el Hospital del Carmelo en el mismo pueblo de Palai.

Sus hermanas de comunidad se encontraron el cuerpo de la hermana Valummel ya sin vida, había recibido numerosos golpes en la cabeza. Las religiosas habían echado de menos a la hermana porque no había acudido a la misa diaria de la mañana. Desde un primer momento se sospechó de que el móvil había sido el robo, ya que cuando se descubrió el asesinato las religiosas denunciaron también la falta de unas 500 rupias, unos 6 euros.

Mons. Joseph Kallarangatt, obispo católico sirio-malabar de Palai, expresó su profundo dolor por la pérdida de la hermana Amala y pidió a las autoridades esclarecer los hechos para saber si se trataba de un robo con asesinato o si los hechos estaban relacionados con un ataque contra la minoría cristiana de la India, como había ocurrido en otras ocasiones.

Tras varias semanas de investigación, la policía dio con el asesino, que confesó haber robado en otros conventos e incluso reconoció el asesinato de otra religiosa, la hermana José Mariya de la Congregación del Sagrado Corazón. Esta otra víctima tenía 83 años, fue encontrada muerta en abril de ese mismo año en el convento de su congregación en el pueblo de Myladi, sur de India, en extrañas circunstancias, pero que nunca se habían pensado como parte de un asesinato.

Hna. Amala Valummel , carmelita enferma que fue hallada muerta con numerosos golpes en su celda del convento de Palai

El estado de Kerala, donde residían las dos víctimas, cuenta con aproximadamente el 40% de los cristianos de la India, hecho que les convierte en un blanco privilegiado para el creciente radicalismo hindú que está experimentando el país.

La Congregación de las Carmelitas de María Inmaculada, a la que pertenecía la hermana Amala Valummel fue fundada por San Ciriaco Elías Chevara, un religioso carmelita de la India, que se dedicó a la atención de los enfermos y pobres. Fue la primera congregación religiosa de la Iglesia católica de rito siro-malabar. La rama femenina se denomina Religiosas de la Madre del Carmelo. Esta congregación también es pionera en la India de la enseñanza pública y gratuita, revolucionando el mundo de la educación, especialmente para las clases sociales más desfavorecidas.

El Santo Padre destacó pocos días antes del asesinato de la hermana Valummel, durante su homilía matinal en la celebración de la Misa en Casa Santa Marta del Vaticano, que lo que vivió San Pablo es

«el mismo camino de Jesús: la cabeza de la Iglesia, y lo sigue su cuerpo, la Iglesia ».

Por lo demás, «la Iglesia es perseguida desde sus primeros días». Pero, ¿hasta cuándo lo será? Con certeza, «hasta hoy», afirma el Papa. Así, pues, continúa, también «hoy muchos cristianos, tal vez más que en los primeros tiempos, son perseguidos, asesinados, expulsados, despojados sólo por ser cristianos». Y de este modo, como escribe Pablo,

«continúa en el cuerpo de la Iglesia la pasión de Cristo, dándole cumplimiento ».

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