»TESTIMONIO:

El obispo de Bangassou pide oraciones por la paz y por su pueblo

República Centroafricana

› Grupos armados aterrorizan el país sin tregua

El año nuevo 2021 no fue especial para los fieles de Bangassou y su obispo Mons. Juan José Aguirre, justo un día antes de ello su ciudad fue tomada por grupos armados rebeldes y los combates continúan en varias partes de la ciudad.

Los fieles de esta localidad no pudieron tener un feliz año nuevo, porque una coalición rebelde, que acusa al gobierno de haber manipulado las elecciones del 27 de diciembre, estaba atacando varias ciudades durante las últimas semanas de 2020 y actualmente controla no sólo Bangassou, sino gran parte del país.

Los soldados del gobierno aguantaron durante el 3 de enero múltiples ataques, hasta que el fuego cruzado los dejó sin munición y huyeron. “Dejándonos solos a mí y a mi gente, y Dios mudo a nuestro lado”. Cuenta Mons. Aguirre, quien a pesar de todo no se siente solo, aunque muchos han huido al Congo, país vecino del cual sólo los separa tan sólo un río. 

La gran preocupación de Mons. Aguirre son los niños y los ancianos: “Ha habido niños heridos por balas perdidas”. Niños que huían al Congo de las quemas y los ataques, pero murieron en el camino. “Hasta en su huida los ha alcanzado la violencia de los agresores”, denuncia el obispo. 

Monseñor Aguirre espera que los nuevos “dueños y reyes” del lugar no se ensañen con la población. Ya son muchos años de violencia, muerte y destrucción, de cambios de poder e intrigas para dominar un país muy rico en minerales y recursos, pero con una población totalmente hundida en la miseria. Los nuevos “reyes” de Bangassou son una coalición rebelde antigubernamental llamada Coalición de Patriotas para el Cambio (CPC), compuesta por cinco señores de la guerra que llevan saqueando el país desde hace años. Muchos de ellos son extranjeros del Níger, Chad y Sudán. Fiel a su misión, el sacerdote no entra en política, solo desea poder seguir llevando a cabo su misión: “¿Cómo poner una mirada de ternura entre tanta violencia?”, se pregunta.

Mons. Aguirre en una de sus casas de acogida a enfermos y perseguidos

En la misión católica, uno de los pocos enclaves que aguanta a pesar de los embates y la violencia de los últimos días, ha acogido niños huérfanos y también cuentan con una casa de acogida para ancianos en otra parte de la ciudad. Mons. Aguirre está preocupado por la situación de estos 50 ancianos, muchos de ellos con demencia senil.

“Los más vulnerables pagan los platos rotos. Nuestros sacerdotes y religiosas siguen aquí, cada uno en su lugar, dándolo todo, viviendo junto a la gente estos momentos de zozobra. Hay muchos traumas que hay que sanar. Cristo sufriente está detrás de cada uno de ellos. Recen por la paz, recen por nosotros y por mi pueblo”

Después de terribles guerras y luchas entre el gobierno y múltiples grupos de milicianos y mercedarios entre 2013 y 2019 con masacres, violaciones y saqueos a la población civil, la República Centroafricana parecía empezar a encontrar calma: “Estábamos trabajando en tantos bellos proyectos de reconstrucción del país… Ahora, tendremos que volver a empezar muchos de ellos”. No suena sin embargo como un simple lamento,porque Mons. Aguirre añade: “¡Los tiempos del hombre no son los tiempos de Dios!”.

Ayuda a la Iglesia Necesitada colaboró durante 2020 con 22 proyectos en seis diócesis de la República Centroafricana, sobre todo con ayuda para la subsistencia de sacerdotes y religiosas, así como apoyo a la formación de seminaristas.

Todavía queda mucho por hacer en República Centroafricana y tú puedes ayudarles

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