»Una mujer de corazón grande y generoso

› Dña. Blanca ha nombrado a ACN, heredera única y universal en su testamento, para favorecer a los cristianos que sufren

 

Las hermanas y sobrinos de Dña. Blanca apoyaron en todo momento que el legado de su tía llegara al destino que ella siempre había deseado en vida.

”Mi nombre es Javier y soy uno de los sobrinos de mi tía Blanca, que acaba de cumplir un año de su fallecimiento. Quiero expresar lo que ella, a lo largo de su vida, siempre manifestó, coherentemente con su creencia en Dios y su vivencia acorde a su fe. Ella, ya en vida, quiso legar su vivienda y el dinero que tuviera a la Iglesia. Con esa idea nombró a la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada como heredera única y universal en su testamento, manifestando así su convencimiento de querer colaborar con el proyecto, que desde Ayuda a la Iglesia Necesitada se tiene, de favorecer a tantos cristianos necesitados o perseguidos por su creencia religiosa en distintos países del mundo. Su familia: hermanas y sobrinos, hemos respetado y apoyado en todo momento la convicción que ella siempre mantuvo, con el fin de que se cumpla su voluntad. Desde este planteamiento, nosotros hemos querido ayudar y colaborar junto a la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada para que su legado llegue al mejor fin posible. Un saludo fraterno”.

Esta es una muestra y un testimonio real del amor infinito que Cristo manifiesta hacia nuestros hermanos cristianos necesitados y perseguidos, a través de personas con un corazón tan grande y generoso como el de Dª Blanca y el de su sobrino Javier.

Después de donar en vida la nuda propiedad de su vivienda y de hacer testamento, dejando como heredera única y universal a Ayuda a la Iglesia Necesitada, fueron varias las ocasiones en las que tuvimos la gran suerte de poder visitar a Dª Blanca, en presencia de su sobrino Javier, siempre cuidándola y muy pendiente de ella.

Queremos dejar constancia de su trato hacia nosotros, siempre como si fuéramos de su Familia.

Nos informaron del fallecimiento de Dª Blanca al momento, pero además se preocuparon de hacernos llegar todos los documentos relevantes, nos ayudaron a hacer el seguimiento de los productos financieros aconsejándonos lo que debíamos dar de baja y lo que no, hasta el momento de la aceptación de la herencia. Lo mismo ocurrió con el piso, Javier se ocupó de ir cada semana, durante meses, para ver que todo estuviera bien; organizó la retirada de las pertenencias de su tía. En fin, no hay palabras suficientes de agradecimiento por nuestra parte.

Javier se mostró siempre muy contento con la decisión de su tía, tanto como si él hubiese sido el heredero. Tanto no, ¡más!, por el simple hecho de ser capaz de apreciar la finalidad de los bienes de su tía que, aún después de su fallecimiento, ha querido seguir ayudando a los más necesitados. Que en paz descanse Dª Blanca y que Dios bendiga a su sobrino, por siempre.

 

Después de tu vida, sé esperanza para la Iglesia que sufre. Conoce cómo dejar a Ayuda a la Iglesia Necesitada en tu testamento

Más información »