Al rescate de Nigeria: ACN lanza una campaña para sanar a los cristianos heridos por una violencia sin precedentes

Monseñor Ignatius Kaigama, arzobispo de Abuya (Nigeria) con José María Gallardo, director de ACN España, durante el inicio de la campaña ‘Sana Nigeria’. © ACN
Al rescate de Nigeria: ACN lanza una campaña para sanar a los cristianos heridos por una violencia sin precedentes
> Mons. Ignatius Kaigama, arzobispo de Abuya: «Nigeria está sangrando, herida y destruida. Estamos en peligro de mantener nuestra fe»
> En la última década más de 200 sacerdotes han sido secuestrados, los extremistas fulanis arrasan las aldeas cristianas con grandes masacres, mientras el terrorismo de Boko Haram sigue actuando en el norte del país
> “Sana Nigeria: que la persecución no tenga la última palabra”, campaña de ACN para socorrer a la Iglesia local que trabaja incansablemente para atender a las víctimas del horror y la escalada de violencia
ACN, Madrid.- Nigeria vive al borde del colapso, la escalada de violencia y la grave situación de inseguridad en todo el país alcanza límites nunca antes vistos. A la violencia conocida de Boko Haram que sigue aterrorizando el norte del país, se suman las masacres a aldeas cristianas de grupos extremistas fulanis y la proliferación de las bandas de criminales y de secuestradores.
En los últimos meses, los incesantes ataques a varias comunidades cristianas del norte y centro del país, la masacre de 259 cristianos en la aldea de Yelwata en junio, el secuestro de 265 alumnos en una escuela de Papiri en noviembre o de 172 personas en Kaduna, entre muchos otros sucesos, han puesto en una situación extrema a los cristianos en el país. Más de 200 sacerdotes han sido secuestrados durante la última década como consecuencia de la ola de violencia que asola el país.
La campaña “Sana Nigeria: que la persecución no tenga la última palabra” quiere dar a conocer el papel esencial de la Iglesia local y prestar apoyo urgente para que pueda seguir trabajando por la paz y la estabilidad y «devolver así la esperanza a este país arrasado por el dolor», ha señalado José María Gallardo, director de ACN España. Frente a esta dramática situación, la Iglesia católica trabaja sin descanso para llevar la esperanza a su pueblo extenuado por el sufrimiento. Uno de los principales retos es prevenir y curar los traumas provocados por los ataques, secuestros y asesinatos.
Monseñor Ignatius Kaigama, arzobispo de Abuya, ha afirmado durante su intervención: «Nigeria está sangrando, herida y destruida. Estamos en peligro de mantener nuestra fe».
El prelado también ha resaltado: «Estoy aquí para testificar que la realidad de Nigeria que cuenta ACN y esta campaña es verdad. Hay una estrategia de frustrar nuestra misión. Están inyectando temor en nuestros sacerdotes, secuestrándoles una y otra vez. En los laicos que acuden a Misa, bombardeándoles y atacándoles, impidiendo que se reúnan juntos. Hay un programa islamista para reducir la presencia cristiana en Nigeria».
El arzobispo de Abuya ha contado que él mismo tiene a tres sacerdotes de su archidiócesis que siguen secuestrados, «Hemos perdido 3 parroquias en las afueras de capital porque los párroco están amenazados. Puedes multiplicar esto en todo Nigeria. La pregunta es cómo podemos colaborar para sanar Nigeria. Espiritualmente, estamos agradecidos por vuestras oraciones. La oración puede sanar todos los problemas. Nuestro pueblo es muy devoto a la Virgen María, a través de la intercesión de la Virgen María esta guerra será ganada. Ella hará todo lo posible».
Mons. Kaigama ha respondido sobre las consecuencias del ataque ordenado por Donald Trump a yihadistas en el norte de Nigeria: «Que el presidente de Estados Unidos hablase de los cristianos en Nigeria fue bueno, para llamar la atención internacional. Pero el ataque en Sokoto no ha aportado consecuencias positivas. A todos los líderes occidentales les diría que nos ayuden a solucionar de verdad lo que está pasando en Nigeria».
Los tres focos de la violencia
La inseguridad generalizada que arrastra Nigeria combina tres focos de violencia: los ataques más conocidos a nivel global son los que llevan a cabo los grupos yihadistas como Boko Haram o ISWAP, en el noreste del país. Por otra parte, la acción de las bandas de criminales y de secuestradores a lo largo y ancho de todo el territorio, es un fenómeno que se ha multiplicado exponencialmente y que ya afecta al 70% de las diócesis. Estos grupos criminales no sólo atacan a los cristianos, aunque suponen una fuerte amenaza para las comunidades ya que la Iglesia se ha convertido en blanco habitual y es vista como fuente de financiación para estos grupos. La Iglesia local se enfrenta a un enorme sufrimiento y clama para tener más protección frente a la oleada de secuestros personales y también masivos que vive.
Además, los grupos extremistas de pastores fulani constituyen también un grave peligro para la seguridad de los cristianos, aunque también musulmanes moderados son blanco de sus ataques. La sangría de la persecución severa y persistente de estos grupos se produce con total impunidad en el cinturón central de Nigeria, de manera especialmente encarnizada en el estado de Benue, el único de mayoría católica del país.
Allí, los grupos extremistas fulani están arrasando aldeas y provocando masacres contra las comunidades cristianas de forma habitual. Como consecuencia de esta violencia, al menos 80 comunidades han sido atacadas y ya hay 1,5 millones de desplazados en el estado de Benue.
Cómo socorrer a Nigeria
Ante esta situación extrema para los cristianos, Ayuda a la Iglesia Necesitada se ha movilizado en favor de Nigeria, donde la violencia ha roto todos los récords y la Iglesia emerge como el único motor de esperanza capaz de sanar al pueblo devastado.
La campaña “Sana Nigeria: que la persecución no tenga la última palabra” quiere dar a conocer esta dramática situación y prestar apoyo a la Iglesia local para que pueda seguir adelante con su labor de sanación y acompañamiento espiritual a las víctimas del odio y la violencia. Entre los objetivos prioritarios está fortalecer la fe de los cristianos perseguidos, atender la sanación de los traumas y apoyar la seguridad de los sacerdotes, seminaristas y religiosas para que puedan seguir adelante con su labor pastoral.

Seminaristas del Seminario del Buen Pastor, en Nigeria
En un escenario de ataques y secuestros constantes, la población se encuentra psicológicamente rota. Los sacerdotes muchas veces son el único refugio, pero necesitan herramientas para poder acompañar a su pueblo. Por eso, ACN quiere impulsar la construcción de centros de asistencia psicológica y espiritual en las diócesis de Makurdi y Abuya para que los presbíteros nigerianos puedan acompañar y atender el dolor de los cristianos, transformar el trauma en perdón y dar a las víctimas la fuerza necesaria para reconstruir sus vidas entre las cenizas de la violencia.
En uno de los países más hostiles para los cristianos, la inseguridad y la falta de recursos son una amenaza directa para los seminaristas. De hecho, Nigeria es uno de los principales “semilleros vocacionales” de África pero estos aspirantes al sacerdocio están en peligro constante. ACN quiere apoyar el seminario de Kaduna, una de las diócesis más castigadas por los secuestros, para garantizar instalaciones seguras y adecuadas, permitiendo que estos jóvenes sigan adelante a pesar del miedo y las carencias materiales.
Además, la campaña quiere garantizar que la evangelización no se detenga y que quienes entregan su vida por los demás no se conviertan en el próximo objetivo del terror. Para ello, ACN quiere prestar apoyo a proyectos de seguridad como sistemas de alarmas en centros pastorales y financiar motos para que sacerdotes y catequistas puedan moverse por las zonas rurales de Zaría sin convertirse en blancos de secuestro. Esta diócesis cuenta con 35 parroquias muy dispersas en zonas rurales, por lo que la inseguridad en los caminos por causa de las bandas de criminales y de secuestradores es cada vez mayor.
ACN, testigo directo del sufrimiento
Para este fin, en las últimas semanas una delegación de ACN España y ACN Internacional ha viajado a Nigeria para conocer de primera mano cómo se encuentra la Iglesia y las comunidades cristianas afectadas por la violencia. José María Gallardo, director de ACN España, afirma que: “Hemos ido para palpar con nuestra propias manos el dolor y el sufrimiento de nuestros hermanos en la fe y, sobre todo, para acompañarles y ofrecerles nuestro apoyo. La delegación ha regresado sobrecogida por la fe que mantienen los cristianos de Nigeria a pesar de la persecución y de la violencia multifacética a la que están sometidas las comunidades, de norte a sur, de este a oeste del país”.
Entre otros lugares del cinturón central de Nigeria la delegación ha viajado hasta Yelwata, en la diócesis de Makurdi, aldea que el pasado mes de junio sufrió uno de los ataques más sangrientos en la historia de Nigeria, cuando 259 cristianos fueron atrozmente asesinados por un grupo extremista de pastores fulani. ACN pudo hablar con el padre Ukuma Jonathan, párroco de la aldea que sobrevivió al ataque y afirma que, a pesar del miedo: “Seguiré sirviendo a la gente de aquí para la gloria de Dios”.
Sólo durante 2025, Ayuda a la Iglesia Necesitada destinó más de 3 millones de euros para socorrer a la Iglesia en Nigeria con proyectos pastorales, de emergencia, construcción y formación. Este país se encuentra entre los diez más apoyados por la fundación desde hace años.
Con esta campaña, Ayuda a la Iglesia Necesitada quiere relanzar la atención sobre la dramática situación de Nigeria hoy así como apoyar proyectos de fortalecimiento en la fe, de apoyo a la seguridad y para la sanación psico-espiritual de los cristianos en este país.
Puedes consultar más información sobre la campaña “Sana Nigeria: que la persecución no tenga la última palabra” en la web: sananigeria.es.















