El padre Cosme, sobre la pobreza de los cristianos en Benín: “Algunos vienen a Misa sin zapatos”

Sacerdotes y familias después de la celebración de la Misa en la Escuela Juventil Felicidad, en la diócesis de Cotonou (Benín)
El padre Cosme, sobre la pobreza de los cristianos en Benín: “Algunos vienen a Misa sin zapatos”
El sacerdote ha profundizado en la situación de la Iglesia local, que enfrenta el reto de enseñar la doctrina católica en el país del vudú
ACN-. Benín es un pequeño país en la costa de África Occidental que, aunque es de mayoría cristiana, tiene una Iglesia local joven y que atraviesa muchos desafíos para llevar a cabo su misión. Además, está situado debajo de Níger y Burkina Faso, y al oeste de Nigeria, tres países donde existe persecución en algunas zonas contra los cristianos y que corre el riesgo de extenderse a este país.
La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) está presente en Benín para ayudar a los cristianos de la zona, para que la Iglesia pueda seguir allí y llevar el Evangelio a todos.
En conversaciones con ACN, el padre Cosme Bethieu, sacerdote de Benín, ha relatado cómo viven allí las comunidades cristianas y la realidad de esta Iglesia que, a pesar de su pobreza, sigue adelante cada día con su misión pastoral.
Benín es un país muy desconocido para la gran mayoría del mundo. ¿Cuál es exactamente la situación allí?
La situación de Benin ahora mismo da mucha esperanza porque hay un cambio positivo a nivel político y eso promete un futuro para la juventud. Hay muchas infraestructuras y fábricas, y todo cambia a nivel cultural, económico y político, también con muchas reformas positivas. Cuando hay reformas y no se aceptan fácilmente porque “eso ha sido siempre así”, pero eso garantiza un futuro mejor.

CRÉDITO Y LOGO ACN INTERNACIONAL (2)
¿Cómo vive este contexto la Iglesia local y los cristianos de Benín?
La cristianidad en Benín tiene siempre su sitio y su prestigio. Es verdad que la población que domina en Benín es animista, los practicantes del vudú, pero convivimos bien con ellos y no hay problemas. En el lugar donde estaba de párroco, en Ouidah, se ha construido la basílica frente a un templo de vudú. Convivimos en paz, hay tolerancia de religión en Benín. No hay problemas en un ámbito general.
¿Cómo es la fe de las comunidades cristianas allí?
La verdad es que hay dos tipos de cristianos: hay cristianos que viven muy bien en la práctica conforme a la Ley, a los mandamientos y a los valores evangélicos, pero hay otros que mezclan la fe con otras religiones. Así que hay sincretismo. Eso es una pena para nosotros los pastores, pero seguimos procurando llamar a la gente a tomar conciencia de que la mezcla a nivel espiritual no ayuda a la salvación. El Evangelio dice: “No se puede meter el vino nuevo en odres viejos”, porque se pierde todo. Así que siempre seguimos llamando la atención de los que pierden el camino de la fe por mezclar cosas que no son conformes a la Biblia ni a la fe cristiana católica.
¿De qué forma se hace presente la Iglesia en medio de la situación que viven los cristianos en este país?
La Iglesia hace mucho nivel pastoral por sus obras de caridad. Cuidamos mucho a los desfavorecidos, los necesitados, los niños abandonados y los enfermos. Tenemos hospitales en casi todas las diócesis de Benín para ayudar a los enfermos. Lo que cuesta hoy es que faltan medios para ayudar como se necesita, pero algo hacemos. Hay buena voluntad y la Iglesia vive comprometida al lado de los pobres.
La Iglesia católica en Benín también sufre la situación de pobreza y falta de recursos en Benín. ¿Cuáles son las necesidades de las comunidades cristianas en este momento?

Oración ante el Santísimo en la capilla de la Escuela Juvenil Felicidad, en Benín
Lo que ha llamado mi atención es la pobreza extrema de los cristianos. Algunos vienen a la Misa sin zapatos en algunos lugares. Nosotros pedimos algunas participaciones para los sacramentos y antes de los sacramentos, pero la gente no tiene medios y eso ha sido para mí una verdadera pena. También es lo que ha motivado mi inspiración a crear un grupo en todas las parroquias donde he estado como párroco.
He creado este grupo para ayudar a los más pobres de la parroquia y entrego dinero a las mujeres para que hagan negocio y tengan un poco de beneficio. He empezado así y he visto que han cambiado de vida.
Les ayudamos cuando tienen necesidad, enfermedad, su casa se ha quemado, accidente de circulación, cuando han perdido el negocio… Lo seguimos haciendo en la basílica en la que estoy. Ahora tenemos 240 personas en este grupo y todos están realmente necesitados.
¿Qué mensaje le gustaría dejar a las personas que ayudan a los cristianos de Benín con su oración y generosidad?
Tenemos una misión en esa vida, tanto los pobres como los ricos. Los ricos son instrumentos de la generosidad de Dios al lado de los pobres. Dios, que nos ha colmado de tanto dinero, de tanta riqueza… Al poner a nuestro lado a los pobres, nos dice: “Te he dado tanto dinero para que cuides de este”. El rico que no da para ayudar al otro, sobre todo al pobre, no está cumpliendo su misión en este mundo. Cuando el Señor te da tanto, no puedes gastar tú solo hasta el final de tu vida. ¿Dos generaciones lo tienen eternamente y no puedes entregar cada mes algo para ayudar a los pobres?
Y tanto el pobre como el rico tenemos que rezar por los demás y por la paz en el mundo, porque sin paz no podemos seguir. La paz es el mensaje que los ángeles han anunciado, el nacimiento de Jesús. Jesús ha traído la paz y, como misioneros de la paz, tenemos que pedirla a Dios. Sobre la paz dijo Jesús: “No os la doy como la da el mundo”. La paz que viene de Dios es otra. Eso es lo que tenemos que buscar y promover para evitar guerras y otros conflictos.
Vuelve a escuchar la entrevista completa en el programa Perseguidos pero no olvidados del 27 de agosto de 2026:















