
Ref. Proyecto: 2601572
Ayuda a que las familias desplazadas en el sur de Líbano puedan encontrar refugio, alimento y esperanza
› Una crisis que obliga a miles de familias a huir de sus hogares
La guerra en el sur de Líbano ha obligado a miles de familias a abandonar sus hogares en busca de seguridad. Muchas de ellas han perdido sus medios de vida y se encuentran ahora en una situación de extrema vulnerabilidad.


En la Eparquía maronita de Saida, especialmente en la zona de Jezzine, alrededor de 7.500 personas desplazadas han encontrado refugio en la Iglesia, tras huir de la violencia. Sin embargo, la situación es muy difícil: los alimentos y los productos de primera necesidad escasean gravemente, y muchas familias dependen por completo de la ayuda externa para sobrevivir.
La Iglesia en Líbano, refugio para quienes lo han perdido todo
En medio de esta crisis, la Iglesia local está acogiendo y acompañando a las familias desplazadas, abriendo sus puertas y sus hogares como signo concreto de esperanza.
“Jezzine es la última zona segura que queda en el sur del Líbano”, explica el padre Elías Abou Rached, sacerdote maronita. Desde allí, muchas familias católicas están compartiendo lo poco que tienen para acoger a quienes huyen de la guerra.
“Debemos apoyarlos, ayudarlos y decirles: ‘Mantengan sus hogares abiertos para acoger a sus hermanos desplazados por la destrucción y la guerra’”, afirma el sacerdote.
Tu ayuda se convierte en alimento y esperanza para 7.500 personas en Líbano
Este proyecto quiere garantizar lo más básico para las familias desplazadas: alimento y combustible para poder sobrevivir en esta situación de emergencia. Gracias a tu ayuda, la Iglesia en Saida podrá seguir acompañando a 7.500 personas desplazadas internamente, asegurando su sustento en medio de la crisis. La comunidad cristiana local vive esta acogida como un verdadero testimonio del amor de Dios en medio del sufrimiento.
“Dios no abandona a nadie, y está presente en todo aquel que obra bien”, explica Dominique, una madre cristiana que acoge a familias desplazadas en su hogar.

“Cada caja de ayuda puede regalar una sonrisa”
“Quien tiene sentido de la humanidad siente el dolor ajeno. Si una persona no siente el dolor del otro, ¿dónde está su humanidad?”, Dominique, cristiana libanesa. Su testimonio refleja el espíritu de muchas familias en Líbano que, incluso en medio de la dificultad, siguen abriendo sus puertas para acoger y acompañar a quienes lo han perdido todo. Gracias a personas como tú, este gesto de caridad se convierte en alimento, refugio y esperanza concreta para miles de personas.
Con tu ayuda, los cristianos de Líbano pueden seguir sintiendo que no están solos y encontrar motivos para permanecer en su tierra, manteniendo viva la fe y la esperanza en medio de la crisis.


*Estos son sólo algunos ejemplos de los muchos proyectos en los que usted puede colaborar a través de ACN. Si los proyectos fuesen cubiertos, los donativos se destinarán a otros proyectos similares.












