Conoce los ataques más recientes contra los cristianos en Nigeria

Una mujer llora tras un ataque de pastores fulani extremistas en Nigeria
Conoce los ataques más recientes contra los cristianos en Nigeria
En los últimos años, se han registrado desde secuestros hasta auténticas masacres contra iglesias y poblaciones enteras
ACN-. En los últimos meses, los incesantes ataques a varias comunidades cristianas en Nigeria han puesto en una situación extrema a los cristianos en el país. A la violencia conocida de Boko Haram que sigue aterrorizando el norte del país, se suman las masacres a aldeas cristianas de grupos extremistas fulanis y la proliferación de las bandas de criminales y de secuestradores.
En este contexto, la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) ha lanzado la campaña “Sana Nigeria. Que la persecución no tenga la última palabra”, con el objetivo de dar a conocer el papel esencial de la Iglesia local y prestar apoyo urgente para que pueda seguir trabajando por la paz y la estabilidad.
En los últimos años, se han registrado muchos ataques contra cristianos en las regiones norte y central de Nigeria: desde secuestros de laicos y sacerdotes hasta auténticas masacres contra iglesias y poblaciones enteras perpetradas por yihadistas o grupos extremistas. Esto ha llevado a los cristianos a una situación límite.
Más de 200 cristianos masacrados en Yelwata
En junio, un grupo de pastores fulani radicales en el estado de Benue provocó la masacre de 259 cristianos. Los atacantes llevaron a cabo el asalto en plena noche, mientras las víctimas, muchas de ellas desplazadas y refugiadas en la plaza del mercado de Yelwata, dormían.
Los extremistas utilizaron métodos brutales, quemando vivas a las personas, acuchillándolas o ejecutándolas a tiros mientras intentaban huir.
El ataque se produjo después de que la policía lograra repeler un intento de asalto a la iglesia de San José, donde se refugiaban 700 personas. Tras ser rechazados, los radicales se dirigieron al alojamiento de los desplazados en el mercado, donde utilizaron combustible para incendiar las puertas antes de abrir fuego contra los presentes.
Ante esta tragedia, el padre Jonathan Ukuma, párroco de Yelwata, decidió quedarse junto a sus fieles para acompañarlos y ayudar a la comunidad a levantarse de nuevo. «Estoy aquí, en Yelwata. Aquí es donde me quedo. Seguiré sirviendo a la gente de aquí para la gloria de Dios», afirmó tras el brutal ataque.
Año nuevo sangriento: 50 muertos en Kontagora
El año 2026 comenzó de la peor forma posible para los cristianos de la región de Kontagora. Allí tuvieron lugar varios ataques entre diciembre y enero. Tal y como informó entonces el obispo de la diócesis, Mons. Bulus Yohanna, bandidos fuertemente armados asesinaron a cerca de 50 personas en una serie de incursiones violentas. Estos ataques culminaron en una masacre especialmente grave en la aldea de Kasuwan Daji.
La violencia comenzó el 28 de diciembre de 2025, cuando un grupo numeroso de bandidos montados en motocicletas atravesó varias aldeas para atacar Kaiwa. En esa localidad, los atacantes mataron a cinco personas y procedieron a incendiar viviendas y almacenes de grano. Posteriormente, los criminales se desplazaron hacia Gebe, donde asesinaron a dos personas más, continuando con un patrón de destrucción que ha sumido a la región en una profunda preocupación.
Ola de secuestros en Nigeria

Alumnas del colegio Nuestra Señora del Monte Carmelo en Makurdi (Nigeria). Imagen de archivo
Otro de los ataques más recientes contra los cristianos en Nigeria fue el secuestro masivo de 265 personas en el colegio Saint Mary de Papiri, en el estado nigeriano de Níger.
Entre los rehenes se encontraban 239 niños de primaria e infantil, 14 alumnos de secundaria y 12 profesores y personal administrativo del centro.
De forma paralela, en el estado de Kebbi, un ataque sorpresa en la Government Girls’ Comprehensive Secondary School de Maga culminó con el secuestro de 25 alumnas. Durante el ataque, el subdirector del colegio fue asesinado por los terroristas mientras intentaba proteger a sus estudiantes. Este incidente causó una gran conmoción en una zona, donde se creía que la violencia había remitido.
Estos no son casos aislados. En 6 de febrero, un grupo de criminales secuestró a nueve católicos en la estación misionera San Juan de la Cruz, ubicada en el estado de Benue, mientras participaban en una vigilia de oración.
El día anterior, un ataque de las mismas características se saldó con la muerte de tres personas y el secuestro de 11 cristianos durante un ataque a la iglesia parroquial de la Santa Trinidad, en el estado de Kaduna. Entre los secuestrados se encontraba también el párroco, don Nathaniel Asuwaye, según informó la diócesis de Kafanchan.
Más de 200 sacerdotes secuestrados en la última década
Los sacerdotes son uno de los principales objetivos del negocio de los secuestros. Entre 2015 y 2025, al menos 212 sacerdotes católicos han sido secuestrados en Nigeria. Se han documentado secuestros en al menos 41 de las 59 diócesis y archidiócesis católicas del país, lo que representa el 70% de las circunscripciones eclesiásticas de Nigeria.
De los 212 secuestrados, 183 fueron liberados o consiguieron escaparse, 12 fueron asesinados y 3 murieron posteriormente como consecuencia del trauma y las lesiones sufridas durante su cautiverio.
Actualmente, al menos cuatro sacerdotes secuestrados permanecen en cautiverio. El informe también confirma que al menos seis sacerdotes fueron secuestrados más de una vez, lo que pone de relieve la persistente vulnerabilidad del clero católico.
El grito de la Iglesia: los obispos piden la intervención del Ejército
Ante esta dramática situación, la Conferencia Episcopal Católica de Nigeria (CBCN) hizo un llamamiento urgente en noviembre, denunciando la creciente crisis de seguridad y su impacto devastador en las comunidades cristianas. Los obispos instaron al Gobierno a cumplir con su responsabilidad constitucional de proteger la vida y los bienes de todos los ciudadanos. Además, exigieron que no se permita que la impunidad siga prevaleciendo ante estos actos de violencia sistemática.
La Iglesia también solicitó que se investigaran los informes sobre las respuestas tardías de las fuerzas de seguridad durante los ataques. También pidieron medidas concretas para garantizar el regreso seguro de todas las personas secuestradas y de las familias que han sido desplazadas de sus hogares. Según la CBCN, el Gobierno dispone de los medios necesarios para detener esta espiral de violencia y debe actuar de inmediato para restaurar el orden.















