Los religiosos contemplativos, un pilar para la Iglesia que sufre

Monjas carmelitas descalzas de Abuya (Nigeria)
Los religiosos contemplativos, un pilar para la Iglesia que sufre
El 31 de mayo, la Iglesia celebra la Jornada pro Orantibus. ACN sostiene la presencia de comunidades de vida contemplativa en varios países
ACN-. El 31 de mayo, la Iglesia universal celebra la Jornada Pro Orantibus, dedicada a los religiosos contemplativos coincidiendo con la solemnidad de la Santísima Trinidad. Este año, bajo el lema “Vida contemplativa: ¿Por quién eres?”, se nos invita a volver la mirada al regalo de la vida consagrada y de clausura, que es el motor silencioso de la Iglesia.
La entrega de estas religiosas no tiene fronteras, y se convierte en un auténtico faro de luz en los rincones más peligrosos del planeta. Ejemplo vivo de ello lo encontramos en la diócesis de Abuya, en Nigeria. Y es que, en el corazón de este país tan castigado por la violencia y la inseguridad, las hermanas carmelitas descalzas permanecen en su sencillo convento de clausura. Gracias a su perseverancia, este lugar se ha convertido en un refugio de paz y oración constante que sostiene a la Iglesia allí.
“Rezamos por la unidad de Nigeria para que todas las almas se amen unas a otras. No pedimos solo por nosotras, pedimos por nuestros hermanos y hermanas aquí en el país, porque mucha gente está sufriendo y no saben a dónde acudir. Sentirán la presencia de Dios y la sanación en sus vidas”, relata una de estas religiosas.
El testimonio de estas monjas de clausura es una prueba real de cómo la fe y la oración sostienen los muros de la esperanza cuando todo parece derrumbarse. Una oración que es fundamental para el futuro de los cristianos en Nigeria y en todo el mundo.

Religiosas carmelitas en la capilla de su convento de Alepo (ACN)
El apoyo de ACN a la vida contemplativa
Como las carmelitas de Abuya, varias de estas comunidades religiosas se encuentran en los lugares donde los cristianos sufren mayor necesidad o persecución. Allí, el sostenimiento de los monasterios es una labor muy difícil, y el trabajo de los religiosos no es suficiente para cubrir los gastos.
La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) se ha volcado con el apoyo a las comunidades religiosas de vida contemplativa a lo largo de los años, con varios proyectos de apoyo para sostener sus comunidades. En 2024, ACN destinó más de 1,4 millones de euros a apoyar proyectos para comunidades de vida contemplativa.
Los proyectos han ido desde la construcción de conventos hasta diferentes iniciativas enfocadas en el fomento de las vocaciones jóvenes, la adquisición del equipamiento necesario o la participación en retiros espirituales.















