
Ref. Proyecto: 2506106
Con una Misa, ayudas a los sacerdotes que sostienen a las comunidades cristianas
› En Nigeria, los sacerdotes siguen acompañando a su pueblo en medio de la violencia
Nigeria es hoy uno de los lugares más peligrosos del mundo para ser cristiano. A pesar de la violencia, los secuestros y la inseguridad constante, los sacerdotes permanecen junto a sus comunidades, sosteniendo la fe de miles de personas que viven marcadas por el miedo y el sufrimiento.
Muchos de ellos recorren zonas rurales especialmente inseguras para celebrar la Eucaristía, acompañar a los enfermos, escuchar a quienes lo han perdido todo y seguir anunciando el Evangelio allí donde la esperanza parece apagarse.


Aunque en numerosas ocasiones ellos mismos son víctimas de la violencia y la persecución, continúan entregando su vida al servicio de la Iglesia y de su pueblo.
Sacerdotes que ayudan a sanar las heridas de Nigeria
En Kaduna, una de las regiones más afectadas por la violencia en Nigeria, los sacerdotes formadores del Seminario Mayor del Buen Pastor acompañan a los futuros sacerdotes que serán los futuros sanadores de los cristianos en Nigeria.
A través de 18 Novenarias y 72 Misas gregorianas ofrecidas para los 18 sacerdotes formadores del seminario durante 2025 y 2026, se pudieron recaudar 23.058 € para su sostenimiento.
El rector del seminario expresó su profundo agradecimiento por esta ayuda, asegurando que estos estipendios serán un apoyo importante “especialmente en medio de las dificultades económicas actuales”. También confirmó que todas las Misas serán celebradas fielmente según las intenciones de los benefactores.
Este proyecto es también un reflejo de una necesidad mucho mayor. Solo en 2025, gracias a la ayuda de personas generosas, se pudo apoyar a 1.397 sacerdotes en Nigeria con 653.471 € en estipendios de Misa. En 2026, siguen necesitando ayuda para continuar acompañando a sus comunidades y sosteniendo la fe en medio de la persecución y la violencia.
Así es como puedes sanar Nigeria ayudando a sus sacerdotes
Gracias a tu generosidad, sacerdotes en Nigeria pueden seguir acompañando a miles de comunidades cristianas que viven entre la violencia, la pobreza y la persecución.
Tu ayuda les permite continuar celebrando los sacramentos, formando a futuros sacerdotes, acompañando espiritualmente a quienes sufren y sosteniendo viva la fe allí donde tantas personas sienten miedo e incertidumbre.
Cada estipendio de Misa es también una forma concreta de recordarles que no están solos. Que la Iglesia universal sigue caminando con ellos y ayudándoles a sanar las heridas de su pueblo.














