
Ref. Proyecto: 135-06-39
Tu ayuda permitirá a estas religiosas de Malaui mantenerse con su trabajo y servir a la Iglesia elaborando hostias para la Eucaristía
› Un trabajo silencioso al servicio de la Eucaristía
Las hostias, que en la Santa Misa se transforman en el Cuerpo de Cristo, suelen ser elaboradas por religiosas contemplativas en un ambiente de silencio y oración. Este trabajo no solo armoniza plenamente con la vida conventual, sino que también constituye un importante servicio para la Iglesia local, ya que las parroquias necesitan hostias para celebrar la Eucaristía, fuente y centro de la vida cristiana.
La elaboración de las finas obleas requiere mucho cuidado y delicadeza. Las hostias se parten con facilidad y deben tener exactamente la consistencia adecuada. Existen máquinas que facilitan este trabajo y que permiten responder a la demanda creciente, ya que, sin ellas, la producción resulta muy lenta y laboriosa.
› Las Clarisas de Malaui quieren sostenerse con el trabajo de sus manos
Las Clarisas de la archidiócesis de Lilongwe, al sudeste de Malaui, desean contribuir a su sustento mediante la elaboración de hostias y, al mismo tiempo, ayudar a la Iglesia local. El número de católicos sigue creciendo y, con ello, también aumenta la necesidad de hostias para las celebraciones litúrgicas.
Por esta razón, las religiosas han pedido ayuda para adquirir el equipo necesario. La hermana Maria Chiara Ng’ambi nos lo explica así: «Nuestro estilo de vida es exclusivamente contemplativo. Llevamos una vida de oración por la Iglesia y por el mundo entero. La contemplación y el trabajo son el corazón del Evangelio, y así nos ganamos el sustento con el trabajo de nuestras manos, confiando en la Divina Providencia».
Las hermanas también confeccionan vestimentas litúrgicas, pero la demanda de hostias es mucho mayor, ya que se utilizan a diario en grandes cantidades.

› Religiosas que comparten lo poco que tienen

Estas religiosas comparten lo poco que poseen con los pobres que llaman a las puertas de su convento. Malaui es uno de los países más pobres del mundo, y el aumento constante de los precios hace aún más difícil la situación. Además, en octubre de 2025, el Gobierno declaró el estado de catástrofe debido a la grave sequía que afecta al país.
El arzobispo George Desmond Tambala apoya la petición de las religiosas y nos escribe: “Este proyecto, urgentemente necesario para el sustento de las hermanas, contribuirá a que nuestra archidiócesis disponga de suficientes hostias para la celebración eucarística. Espero y rezo para que ustedes nos ayuden”.
Necesitan 28.500 € para adquirir el equipo necesario para la producción de las hostias.
Con tu ayuda, estas religiosas contemplativas podrán sostenerse con el trabajo de sus manos y seguir sirviendo a la Iglesia a través de la oración y la Eucaristía.
*Tu donación se destinará a este proyecto o proyectos similares.












