A 11 años del atentado en la Catedral de Bagdad por el Estado Islámico

› Se recuerda el martirio de los feligreses y sacerdotes que se encontraban dentro del templo en la Misa dominical por el Estado Islámico

05/03/2021

ACN.- Aquel domingo 31 de octubre del año 2010  en el interior de la Catedral siro-católica (Catedral San José) de Bagdad se encontraban 150 personas, entre sacerdotes, diáconos, y los fieles para asistir a la Eucaristía. En horas de la tarde cuando comenzaron a escucharse disparos en el exterior, el sacerdote Thaer Abdal acababa de concluir la homilía e intentó calmar a sus feligreses.

Se supo que un comando armado asalto las cercanias teniendo como objetivo principal masacrar a los cristianos que se encontraban dentro de la catedral en plena Misa. Seguidamente, a las puertas de la iglesia, los asaltantes detonaron el explosivo que habían colocado en un vehículo de marca «Jeep» modelo «Cherokee»  de color negro estacionado al frente del templo.

Catedral San José en Bagdad, Irak. 2016 (ACN).

Mártires cristianos que fueron asesinados y 

Uno de los sacerdotes, el P. Wassim Kas Boutros, que estaba confesando, intentó cerrar el portón de madera de la Catedral, pero en ese preciso momento los terroristas irrumpieron en el interior con el rostro cubierto y con el uniforme del ejército iraquí para no causar sospechas. Él les suplicó a los terroristas que no hicieran daño a ningun feligres y debido a su advertencia fue el primero en ser acribillado. Mientras tanto el resto de los sacerdotes intentaron poner a salvo, dentro de la Sacristía, al mayor número de gente.

Estando en el altar del templo el padre Thaer Abdal pidió a los asaltantes que dejaran a los fieles tranquilos, y también fue asesinado. Al no poder echar abajo la puerta de la sacristía, los terroristas lanzaron en su interior granadas por una pequeña ventana. Una mujer consiguió salvar a su hijo de 5 años metiéndole dentro de un cajón, pero otros resultaros heridos de gravedad.

Los cinco terroristas tomaron como rehenes al resto de las personas que permanecian en el templo, exigiendo la liberación de algunos miembros de Al Qaeda. Los extremistas islámicos ordenaron tumbarse en el suelo, excepto los hombres jóvenes, a los que fueron abatiendo uno por uno. Al menos 3 de los terroristas eran apenas unos muchachos. Cada uno portaba un cinturón explosivo, una ametralladora y granadas de mano.

Los terroristas tenian cuatro maletas llenas de explosivos, que deberían haber colocado en los muros exteriores de la catedral para destuirla con 120 personas en la Misa pero se desconoce por qué motivo decidieron cambiar de plan.

A raíz del atentado, el Papa emérito Benedicto XVI lanzó un apremiante llamamiento a la paz en Oriente Medio: “¡que todos unan sus fuerzas para que termine toda violencia!. Rezo por las víctimas de esta absurda violencia, que es aún más feroz pues ha golpeado a personas inermes, reunidas en la casa de Dios, que es casa de amor y reconciliación”.

El atentado, dejo 48 cristianos asesinados y 80 que resultaron heridos fue reivindicado por un grupo de «Al Qaeda» y supone hasta el momento el atentado más grave contra los cristianos en Irak de las últimas décadas.

Es por eso que el primer encuentro del sumo pontífice en su viaje con los cristianos de Irak sea precisamente en esta Catedral.  El Papa también reconocerá a las 9 personas de religión islámica que fallecieron en el atque perpetrado tanto guardias de seguridad como policías.