Bielorrusia: La policía bloquea la entrada de una iglesia católica y arresta a manifestantes

› Mons. Kondrusiewicz, arzobispo de Minsk: es un atentado a la libertad religiosa, las acciones de la policía son “inapropiadas y contradictorias”, y no conducen a la reconciliación

28/08/2020

ACN.- Las fuerzas especiales de la policía bielorrusa, los Omon, bloquearon el ingreso a un templo católico conocido como la “Iglesia Rosa” (krasnyj kostel), en el centro de Minsk. En el lugar, se había refugiado un grupo de casi cien manifestantes, perseguidos por la policía. El líder de los católicos bielorrusos, el arzobispo de Minsk Tadeusz Kondrusiewicz, ha expresado su contrariedad por esta limitación de los derechos de los creyentes, negándoles la hospitalidad en las iglesias, según informa Asia News.

El arzobispo recordó que las fuerzas del orden “por definición, son llamadas a proteger las libertades fundamentales de los ciudadanos, incluyendo la libertad de confesión religiosa y no obstaculizar su cumplimiento”. El prelado definió las acciones de la policía como “inadecuadas y contradictorias”, solicitó una investigación sobre los hechos, y que los culpables sean castigados como marca la ley. Su declaración también fue publicada en la web de la Iglesia Católica de Bielorrusia.  

Momento del bloqueo. Foto: EFE

“Estas acciones, así como otras similares, de parte de los tutores del orden, no ayudan a aplacar la tensión y tampoco favorecen un rápido regreso de la paz y la concordia a la sociedad bielorrusa. Justamente en un período en el que la Iglesia Católica trabaja con todas sus fuerzas por la reconciliación y el diálogo, a fin de resolver un conflicto político que jamás se había visto en nuestro país”, se lee en el comunicado de  Kondrusiewicz.

El vicario general de la archidiócesis de Minsk-Mogilev, el obispo Jurij Kasabutskij, también se ha unido al llamamiento Mons. Kondrusiewicz: “La prohibición de entrar y salir de la iglesia contradice el derecho de los ciudadanos a la libertad de conciencia y de religión, garantizado por la Constitución de la República de Bielorrusia, ofende los sentimientos de los creyentes y atenta contra los límites establecidos por las leyes de los hombres y de Dios”.

En la noche del 26 de agosto, los policías dispersaron a miles de manifestantes que se habían reunido en la Plaza de la Independencia, en Minsk. Un grupo de ellos se refugió en el templo citado, donde se encontraban muchos fieles reunidos, para la celebración de la Misa vespertina. Los Omon bloquearon el ingreso durante horas, y al reabrir las puertas arrestaron a varias personas en la salida de la iglesia.

Relevo en los ortodoxos

Frente a la claridad del mensaje católico contra la violencia, la incertidumbre reina entre los ortodoxos, que han decidido relevar al exarca patriarcal de Minsk, el metropolitano Pavel, responsable hasta ahora de los ortodoxos en Bielorrusia. Le sustituye el metropolitano Benjamin, el primer no ruso –es bielorruso– en ocupar el cargo.

Según informa Asia News, «la decisión de sustituir a Pavel con Benjamin radica en los hechos de los últimos días, en los que se vio al ex líder de los ortodoxos locales en un estado de gran confusión. Primero, felicitó a Lukashenko por la victoria electoral, luego se retractó, para corregir ulteriormente sus declaraciones en varias oportunidades. Posteriormente, Pavel se alineó en parte con la posición del arzobispo católico, monseñor Kondrusiewicz, e hizo un llamamiento encarecido al presidente para poner fin a la violencia contra los manifestantes, pidiendo al mismo tiempo a los ciudadanos que conservasen la moderación y la sabiduría. Luego la Iglesia ortodoxa bielorrusa emitió un comunicado prohibiendo a sus fieles participar en cualquier manifestación pública, y exhortó a no interferir en la vida política del país, tal como solicitó el presidente Lukashenko en un mitín en Brest el 23 de agosto pasado».