Cristiano condenado a muerte por blasfemia en Pakistán

› La Iglesia local pide una campaña gubernamental por los derechos de las minorías

11/09/2020

ACN.- Un tribunal de Lahore, capital de la provincia paquistaní de Punjab, ha condenado a muerte a un cristiano por cometer «blasfemia»: se trata de Asif Pervaiz, de 37 años, que está en prisión desde 2013 acusado de haber enviado mensajes de texto SMS «blasfemos» a su jefe Muhammad Saeed Khokher.

Según ha informado el abogado Saif-ul-Malook, musulmán que también defendió a la cristiana Asia Bibi, el tribunal no ha creído su testimonio, en el que ha negado haber cometido delito alguno, y el pasado 8 de septiembre, fue condenado a muerte.

Según la versión de Pervaiz, como ha referido su abogado Malook, “Khokher quería persuadirlo de que se convirtiera al Islam y, cuando no aceptó, lo acusó falsamente de blasfemia”. Según Malook, “se trata de otro caso en el que la ley se está utilizando injustamente contra las minorías religiosas”. En Pakistán, la «Ley de Blasfemia» (artículos 295 «b» y «c» del Código Penal) prevé la cadena perpetua o la pena de muerte por el delito de insultar al profeta Mahoma, al Islam o al Corán.

Asif Pervaiz, a la derecha, con su abogado Saif-ul-Malook, en el centro. (Foto: Tanveer Bhatti)

Llamamiento para defender a las minorías

P. Qaisar Feroz, Secretario ejecutivo de la Comisión para las comunicaciones sociales de los obispos católicos de Pakistán, señala en declaraciones a la Agencia Fides: «La comunidad cristiana de Pakistán está profundamente entristecida por la sentencia de muerte de Asif Pervaiz. Pedimos encarecidamente al gobierno de Pakistán que se asegure de que la decisión de la Corte pueda ser reconsiderada para que se haga justicia. Los casos de blasfemia aumentan día a día en Pakistán, lo que de ninguna manera es una buena señal para una sociedad donde reina la tolerancia. Recomendamos encarecidamente al primer ministro Imran Khan que lance una campaña de concienciación por vídeo para promover los derechos de las minorías y la dignidad humana«.

El padre Mario Rodrigues, párroco en Karachi, comenta: «Aunque no conocemos el caso directamente, no creemos en las acusaciones. Hay demasiados precedentes y casos de acusaciones falsas, en las que se explota la ley. Ningún cristiano en Pakistán pensaría jamás en insultar al Islam o al profeta Mahoma. Somos un pueblo de personas respetuosas de todas las religiones, especialmente en la condición en la que vivimos, sabiendo que la blasfemia es un tema muy delicado. Estamos tristes porque la explotación y los abusos de la ley continúan. Es hora de hacer justicia y de establecer una igualdad real para todos los ciudadanos paquistaníes: también los musulmanes son a menudo víctimas de acusaciones falsas«.

Actualmente hay al menos 80 personas en prisión en Pakistán por el delito de «blasfemia», y al menos la mitad de ellas se enfrentan a cadena perpetua o pena de muerte. Las personas acusadas bajo la ley son principalmente musulmanes, en un país donde el 98% de la población sigue el Islam pero, como señalan los activistas cristianos de la Comisión ‘Justicia y Paz’ de los obispos católicos de Pakistán, «la ley toma de mira de manera desproporcionada a miembros de minorías religiosas como cristianos e hindúes».

Ejecuciones extrajudiciales

También hay casos de ejecuciones extrajudiciales, ya que los líderes radicales instan a los militantes a «tomarse la justicia por sí mismos» matando a las personas declaradas culpables de blasfemia, incluso si no han sido condenados en un tribunal o acusadas falsamente. Según la ONG «Center for Social Justice», fundada y dirigida por el católico pakistaní Peter Jacob, desde 1990, al menos 77 personas han sido asesinadas en ejecuciones extrajudiciales, por acusaciones de blasfemia: los asesinados son personas acusadas de blasfemia, sus familiares, abogados o jueces que absolvieron a los imputados del delito.

El último asesinato de este tipo ocurrió a finales de julio, cuando un hombre paquistaní, pero con ciudadanía estadounidense, Tahir Ahmad Naseem, de 57 años, acusado de blasfemia y juzgado en Peshawar, fue asesinado a tiros con seis disparos por el musulmán Faisal, de 19 años, mientras se encontraba dentro del edificio de la corte de Peshawar.

Agenda política de los partidos islámicos

Desde 2017, después de una serie de sentadas de protesta a gran escala, los partidos políticos islámicos comienzan a incluir cada vez más la cuestión de «defender la ley de la blasfemia» en sus plataformas y agendas políticas. El partido político Tehreek-e-Labbaik Pakistan (TLP), formado por el líder Khadim Hussain Rizvi, está llevando a cabo una dura campaña abierta por la defensa de la ley de blasfemia. Mientras que activistas, ONG y grupos religiosos no islámicos piden su revisión para evitar abusos de la ley y su uso indebido como «arma» para venganzas privadas.