El obispo de Zaria denuncia la «discriminación sistemática» contra los cristianos en Nigeria

Monseñor Habila Tyiakwonaboi Daboh, obispo de Zaria, en el norte de Nigeria
El obispo de Zaria denuncia la «discriminación sistemática» contra los cristianos en Nigeria
El prelado ha detallado que profesar la fe cristiana condiciona el acceso a la educación y el empleo frente a la población musulmana
ACN-. En el corazón de Nigeria, la comunidad cristiana enfrenta un muro invisible pero asfixiante que condiciona su desarrollo diario. En conversaciones con la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), Monseñor Habila Tyiakwonaboi Daboh, obispo de Zaria ha denunciado que los fieles en su diócesis sufren lo que denomina una «discriminación sistemática», la cual permea las estructuras fundamentales de la sociedad. Esta situación no se manifiesta solo en actos de violencia, sino en una exclusión institucionalizada que afecta desde la infancia hasta la vida adulta.
Esta parcialidad religiosa comienza en el ámbito educativo, donde las admisiones escolares y los cursos profesionales se otorgan prioritariamente a ciudadanos musulmanes. «Cuando hay admisiones en la escuela, los cristianos han sido discriminados porque las admisiones se otorgan primero a los musulmanes antes de considerar a los cristianos. En algunos casos, también los cursos profesionales se dan a los musulmanes antes de empezar a pensar en los cristianos», explica.
La brecha de desigualdad se extiende de manera crítica al mercado laboral, donde el mérito profesional queda relegado a un segundo plano. Al realizar contrataciones, los empleadores suelen priorizar el nombre del candidato por encima de su currículum; si el nombre denota una identidad cristiana, la elección se ve truncada. El obispo ha lamentado que la elección «no trata de cómo te has desempeñado, sino de a qué religión perteneces».
Responder al odio con caridad
Frente a este escenario de exclusión, la Iglesia en Nigeria ha adoptado una estrategia basada en la oración y la acción concreta. El papel de la institución es volverse cada vez más «orante», pero también actuar para demostrar el amor de Jesús incluso a quienes desprecian a los cristianos. En este sentido, el prelado explica que el objetivo es instruir a la sociedad en el valor de que todos los seres humanos son creados a imagen y semejanza de Dios.
Para superar las barreras del odio, la Iglesia utiliza sus infraestructuras de forma caritativa: «Lo hacemos a través de nuestras escuelas: permitimos que sus hijos vengan a nuestra escuela con la esperanza de que, al crecer con cristianos, puedan hacerse amigos y, con esta amistad, se entiendan y se aprecien mutuamente. Otro ejemplo es que incluso en nuestros hospitales permitimos que vengan cuando están enfermos; la enfermedad no sabe si eres cristiano o musulmán», detalla Mons. Daboh, dando algunos ejemplos de esta colaboración.
La misión de los catequistas
A pesar de las dificultades, la labor espiritual de la Iglesia no se detiene y la evangelización se mantiene como una de las grandes prioridades de la diócesis de Zaria. El obispo destaca que esta misión recae en gran medida sobre los catequistas, que tienen la misión de llevar la palabra de Dios a las aldeas más remotas del interior del país. Su presencia es fundamental para sostener la fe en las periferias geográficas y sociales de Nigeria.
Para facilitar esta tarea, la diócesis ha recibido un apoyo vital de los donantes de ACN en forma de motocicletas, que han transformado la movilidad pastoral. Estos vehículos permiten a los catequistas llegar a lugares de difícil acceso: «Con estas motocicletas pueden ir al interior. A donde el obispo no puede ir, el catequista puede ir; a donde el sacerdote no puede ir, el catequista puede ir; a donde ningún coche puede ir, el catequista puede ir», cuenta.
El prelado ha concluido su intervención con un profundo agradecimiento a los benefactores de ACN, subrayando que este apoyo es un «regalo increíble» que fortalece la labor evangelizadora. En un entorno donde la discriminación intenta silenciar la presencia cristiana, el obispo ha valorado cómo la movilidad de los catequistas y la caridad de la Iglesia se presentan como los pilares para sanar y sostener a la población en Nigeria.















