La misión de los salesianos en Estambul

›  El padre Simon Härting, salesiano describe el resumen de su trabajo en Estambul, donde lleva activo desde hace tres años

22/07/2021

ACN, Maria Lozano.-«Kolay gelsin» – ¡que te sea leve! – es un saludo típico en las calles de Turquía. Con esto, se desea a las personas que realizan trabajos pesados ​​o duros un poco de alivio y facilidad para soportar las molestias.

Durante su visita a Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), habla de Bomonti,  barrio cristiano históricamente tradicional que hoy se caracteriza por la inmigración de un gran número de familias de diferentes culturas. Los salesianos de Don Bosco se involucran de diversas maneras en el vicariato apostólico de Estambul, su principal campo de actividad es sin duda el trabajo pastoral y educativo con la pastoral de los emigrantes y refugiados en Bomonti.

Ampliación del centro socio-pastoral polivalente "Evrim Campus", Estambul. (ACN).

Pero otra gran tarea pastoral es atender la pastoral de habla turca. Bomonti solía estar en las afueras de la ciudad, pero hoy el corazón de Estambul late allí. La iglesia allí, Notre Dame de Lourdes, es la única iglesia en Estambul que está dedicada exclusivamente a la comunidad católica de habla turca. En otras parroquias, el turco va a la zaga del griego o el francés, ya que Estambul es una ciudad multicultural y multilingüe.

La ciudad se ha multiplicado por diez en los últimos 50 años y es una de las ciudades con más población joven de Europa. En la parroquia de Notre Dame de Lourdes, los jóvenes se preparan para su primera comunión, confirmación o matrimonio. “En el vicariato de Estambul tenemos alrededor de 100 catecúmenos de muchos países, incluidos turcos e iraníes. Convertirse no está prohibido aquí. La aceptación social varía según el caso. A veces son expulsados de sus familias y rechazados en su circulo de amigos, otras no experimentan ningún problema e incluso hay casos en los que toda la familia decide hacerse cristiana”, dice el padre Simón.

“Muchos de los refugiados llevan una carga muy pesada con ellos y les resulta difícil de soportar. El centro quiere ser como ese “Kolay gelsin”, un alivio, una bendición para ellos”, explica el padre Simón. Por eso, el salesiano se siente inspirado por ese saludo típico en Turquía: “Kolay gelsin – Quiera Dios que venga alivio – Esta es nuestra vocación, aliviarnos unos a otros y llevar la salvación al mundo para todos. Traer salvación y sanación, eso es lo que queremos conseguir con el nuevo centro en el Evrim Campus”.