Llamamiento internacional: Los cristianos de Irak siguen en peligro de extinción

› ACN alerta sobre la falta de seguridad como principal motivo de la emigración forzosa en un informe presentado por la Fundación

06/07/2020

ACN.- La fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada – ACN ha publicado el informe «La vida después de ISIS: Nuevos desafíos para los cristianos en Irak», que recoge los resultados de una serie de encuestas realizadas en el transcurso de un año. El estudio presenta los retos que afrontan actualmente los cristianos iraquíes que volvieron a sus poblaciones de origen de la Llanura del Nínive, después de haber sido víctimas de una persecución dramática en 2014, reconocida internacionalmente como genocidio. 

El informe advierte que, si la comunidad internacional no toma medidas inmediatas, la emigración forzada podría reducir la población cristiana en la región en cuatro años a un 80% menos de la que había antes de la invasión del DAESH. Esto haría que la comunidad cristiana pasara de la categoría de «vulnerable» a la categoría crítica de «en peligro de extinción». 

El 100% los cristianos encuestados que habitan la zona sienten falta de seguridad

Según el informe el 100% los cristianos que habitan la zona sienten falta de seguridad y  el 87% de ellos incluso indican que la sienten “mucho” o “notablemente”.  Las encuestas señalan la actividad violenta de las milicias locales y la posibilidad de un regreso del Estado Islámico como los principales motivos de este temor. Un 69% señala esta como la causa primera que una posible migración obligada. Además de la inseguridad, los cristianos indican la falta de perspectivas laborales y desarrollo económico (70%), la corrupción económica y administrativa (51%) y la discriminación religiosa (39%) que sienten a nivel social como los desafíos actuales que siguen empujando a los cristianos a la migración. Las disputas entre el gobierno central de Bagdad y el gobierno regional del Kurdistán, notable en ciertas zonas de mayoría cristiana, aumentan el sentimiento de inseguridad. “El informe no es pesimista, pero es una clara advertencia porque sin una acción política concertada e inmediata la presencia de los cristianos en la región de las Llanuras de Nínive y sus alrededores será eliminada”, denuncia el director del estudio.

Los cristianos de Irak: prioridad para ACN

ACN aportó 6,5 millones de euros para la reconstrucción de un 35% de las viviendas, en total 2.860 en seis ciudades y aldeas de las Llanuras de Nínive. Estos esfuerzos tuvieron el efecto deseado y un significativo número de familias han retornado a casa. “Hasta abril de 2020 han regresado 45% de las familias, aunque muchas de ellas segregadas, sólo parte de los miembros que las constituían han regresado, pero un total de 8.166 casas dañadas y destruidas han sido reparadas,” resume el representante de la Fundación.

A pesar de las cifras, las últimas encuestas de ACN preocupan a la fundación porque revelan que, si bien la falta de vivienda ha dejado de ser un obstáculo, el miedo y la inseguridad dominantes en la zona dificultan que se cumplan las condiciones favorables para la sobrevivencia de los cristianos iraquíes. “El panorama es inevitablemente sombrío porque los cristianos sienten que han llegado a un punto de inflexión en lo que respecta a la viabilidad de su presencia en la región”, subraya el padre Halemba, jefe del departamento de Medio Oriente de ACN y director del estudio. “Existen estrategias de contención, planes e iniciativas que no sólo son factibles sino sostenibles si se diera una cooperación regional, nacional e internacional. Por muchas y variadas que sean estas estrategias, lo que todas tienen en común es la urgencia,” recalca.

Además de medidas para ayudar al desarrollo económico, el jefe de proyectos para Medio Oriente reclama “la presencia de una representación permanente de los cristianos en el gobierno nacional y local para asegurar la defensa de sus derechos humanos fundamentales, especialmente el derecho a la igualdad de ciudadanía,” algo que hoy en día no se da.
“Por nuestra parte haremos todo lo que está en nuestras manos, las generaciones futuras nunca deberían echarnos en cara: hicisteis demasiado poco, demasiado tarde,” concluye el padre Halemba.