Mons. Oswaldo Azuaje, primer obispo venezolano víctima del COVID-19: «Deseo paz y justicia para Venezuela»

› ACN tenía una relación muy estrecha desde hace años de apoyo y oración con el prelado de la diócesis venezolana de Trujillo

13/01/2021

ACN, Maria Lozano.- «Con gran pesar recibimos la noticia del fallecimiento de monseñor Cástor Oswaldo Azuaje Pérez, O.C.D., obispo de Trujillo, el viernes 8 de enero de 2021” dice Regina Lynch, responsable de proyectos de la fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN). “Hemos trabajado con Mons. Oswaldo desde que era obispo auxiliar en Maracaibo y esa relación se estrechó en los últimos años durante su labor como obispo de Trujillo. La noticia es muy triste, especialmente en estos momentos en los que Venezuela tiene tanta necesidad de sus pastores”, explica Lynch.

Mons. Azuaje Pérez es el primer prelado venezolano que fallece a causa de la pandemia, aunque seis obispos habrían sufrido la enfermedad con anterioridad, como constató ACN hablando con fuentes locales. Además de Mons. Azuaje, confirman que más de ocho sacerdotes y varias religiosas han muerto por el virus en el país. Según datos oficiales gubernamentales, el número de víctimas mortales por coronavirus en Venezuela desde los comienzos de la pandemia asciende a 1.061 personas, hasta este mes de enero. Datos que la oposición, sin embargo, ha cuestionado en diversas ocasiones.

Mons. Oswaldo Azuaje, obispo de Trujillo en Venezuela.

En una de sus últimas locuciones, Monseñor Azuaje expresaba el sufrimiento que sentía, como todos los pastores venezolanos, por la situación que está pasando el país y resumía todos los anhelos y deseos que él tenía para su pueblo: “Que ningún niño llore por hambre, que ningún enfermo sufra por falta de medicinas, que ninguno muera por falta de atención, que ningún pecador se hunda por falta de perdón, que ningún inocente esté encarcelado, que ninguna familia se desuna o separe, porque Dios nació y sigue naciendo, ofreciéndonos la oportunidad de ser mejores. […] Paz y justicia para Venezuela.

En esa locución, que el religioso carmelita de 69 años y desde hace ocho años obispo de la diócesis de Trujillo pronunció poco antes de caer enfermo y ser hospitalizado el 4 de enero, hablaba de “la vecindad entre cielo y tierra”. Sus palabras parecen después de su muerte una herencia espiritual: “Este año, el abrazo de Dios es más fuerte que nunca con todos los hijos de esta tierra huérfana de abrazos, su llanto fue anuncio de la paz y el paso del dolor a la gloria.  […] Dios con nosotros y nosotros con Dios”.

Por su parte, la Conferencia Episcopal Venezolana publicó el 11 de enero una exhortación pastoral con ocasión de la CXV Asamblea Ordinaria Plenaria “ante la gravísima situación del país”, en la que también hacen referencia a los “momentos de turbulencia, desconcierto y desasosiego debido a la actual emergencia de salud” que está viviendo Venezuela. Debido a la pandemia del COVID-19, “estamos experimentando el poderío de tantos que se creían invencibles, al evidenciar la incapacidad de actuar conjuntamente”.

En el mismo documento, los obispos denuncian “cómo se ha deteriorado la calidad de vida, educación, salud, y servicios básicos” y el daño de “una inflación indetenible y una devaluación que ha empobrecido a toda la población”.

Ante la profunda crisis sociopolítica y económica en la que está sumergida el país, donde la pandemia es sólo una de las muchas calamidades que sufre, los obispos venezolanos convocan a una Jornada Nacional de Oración para “resolver nuestros conflictos de manera pacífica” el próximo 2 de febrero de 2021.

“La fundación ACN se une en esas oraciones por la paz y la justicia en Venezuela. Desde hace años acompañamos estrechamente la difícil labor pastoral de la Iglesia. Los testimonios que recibimos durante la pandemia del COVID de sus sacerdotes expresan su agradecimiento por las intenciones de misa, pero son al mismo tiempo realmente impresionantes” dice Regina Lynch. “Estamos seguros de que Mons. Azuaje será un gran intercesor en el cielo para que tanto nosotros como la Iglesia en Venezuela podamos seguir llevando a cabo nuestra labor” concluye.