“No podemos abrir las iglesias pero seguimos estando cerca de la gente, ofreciendo esperanza”

› Apoyo con estipendios de Misas a miles de sacerdotes en todo el mundo. La crisis del coronavirus deja en una situación económica difícil a muchas diócesis

03/06/2020

ACN, Josué Villalón.- En los últimos meses, la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) ha recibido mensajes de ayuda de parte de miles de sacerdotes en los cinco continentes. Las medidas de seguridad y confinamiento por la pandemia del coronavirus ha obligado en muchos países a cerrar las iglesias. Esto ha dejado a muchas diócesis en una situación económica deprimente, pues no disponen del apoyo habitual de los fieles y lo poco que podían aportar antes ahora se ha convertido en nada. La Iglesia no obstante no ha frenado su labor pastoral y asistencial, ofreciendo alimentos y apoyo a los más vulnerables. Pero los sacerdotes también necesitan un sustento para sobrevivir y no abandonar a su pueblo, ACN les ofrece ayuda a través de estipendios de Misa.

“Actualmente, debido al coronavirus y las medidas tomadas por el gobierno para detener su avance, la vida de los sacerdotes en las parroquias es un poco difícil. De hecho, desde el 19 de marzo, el gobierno ha tomado medidas, incluido el cierre de mezquitas, templos e iglesias, para prevenir la propagación del virus”, escribe a ACN el obispo de la diócesis de Sahr, en Chad, y misionero español Miguel Ángel Sebastián

Celebración de la Misa en Kabinda, R.D.Congo. (ACN)

Se trata de una diócesis rural, al sur del país, donde la mayor parte de los habitantes viven de la agricultura y la ganadería. En estos momentos los sacerdotes animan a los fieles a mantener y respetar las medidas marcadas por el gobierno. A la vez tratan de resolver los problemas de pobreza y necesidad de alimentos y medicamentos que cada vez son más necesarios. La Eucaristía nunca ha dejado de celebrarse pese al cierre de iglesias, estando en comunión con los fieles. Pero ahora necesitan apoyo más que nunca, y Mons. Sebastián ha solicitado de nuevo ayuda de estipendios de Misa a ACN, que ha ofrecido más de 11.000 € para ellos: “Por el momento solo podemos darles intenciones para la misa, porque la diócesis también tiene graves dificultades económicas ”.

Celebrar juntos la presencia de Dios

Una situación similar están viviendo muy lejos de Chad, en la diócesis de Juína, Brasil. El padre Jeferson Slussarek ha escrito recientemente a ACN para contar cómo es su misión actualmente en esta región del Mato Grosso, en el centro-oeste del país: “Mi parroquia está compuesta por comunidades que viven en las orillas de varios ríos. Para esta gente es una gran alegría que pueda acompañarles y llevarles a Cristo Eucarístía, celebrando junto la presencia de Dios entre nosotros”. El padre Slussarek hablar de varias comunidades indígenas, algunos de ellos sin tierras, que viven de las pesca o la agricultura. 

A veces el acceso a estas comunidades es muy difícil, porque hay que hacer decenas de kilómetros en barco. Ahora con el coronavirus, que también está presente en esta zona y otras áreas amazónicas, hay que extremar las precauciones. No obstante, la Iglesia no desiste en acompañar la vida de las comunidades más remotas y necesitadas. El obispo de Juína, Mons. Neri José Tondello agradece el apoyo ofrecido a sus sacerdotes: “No podemos abrir las iglesias pero seguimos estando cerca de la gente, ofreciendo esperanza. Las intenciones de las misas han ayudado en la formación de sacerdotes de la diócesis de Juína. El seminario menor San José, además de ser seminario, en tiempos de pandemia, asume la casa de la caridad. Todos los días se ofrecen 40 comidas para los pobres que viven en la calle. Los sacerdotes del mañana necesitan experimentar la pobreza en el proceso formativo. Sin embargo, para que este seminario continúe con el proceso formativo, siempre necesitamos recursos. La diócesis ha podido cubrir el 65% de los gastos. Ahora con el coronavirus, la situación se ha vuelto muy incierta. En nuestras oraciones con afecto recordamos sus intenciones con toda confianza en Dios. Muchas gracias. Dios os bendiga.»

Unidos pese a la distancia

Recientemente han llegado otros testimonios de apoyo con estipendios de Misa a sacerdotes durante esta emergencia del coronavirus. Son lugares tan diversos como Liberia, República Democrática del Congo o Rusia. Desde este último, el país de los Urales, se han solicitado estipendios para la celebración de 3.000 Misas, por parte de 114 sacerdotes de la diócesis católica de Nuestra Señora de Moscú. El p. Daniil Radko, desde la parroquia de la Asunción en Nizhnij Novgorod escribe: “He estado en cuarentena con mi madre en Moscú durante un mes. Celebro la Santa Misa todos los días con mi madre solo como compañía. Realizo una transmisión online dos veces por semana para que los feligreses en Nizhniy Novgorod puedan al menos asistir a misa a distancia. Muchos no pueden ir a la iglesia y trato de mantenerme en contacto por teléfono. También tenemos un grupo de estudio bíblico online.”

“En estos días de separación física de la parroquia”, comenta el sacerdote, “siento especialmente una unidad espiritual con la Iglesia, con mi parroquia local y con las personas con las que estoy conectado de manera eucarística. Rezo por los que sufren. Rezo especialmente por las intenciones que se me han dado. Rezo por los benefactores. Estoy seguro de que rezando juntos lograremos la unidad de la Iglesia en el mundo”.