Sudán del Sur: El padre Christian ejemplo de entrega y dedicación

› Provincial de Juba: “El carisma de los combonianos es estar en primera fila y servir a los más necesitados, aún en situaciones de peligro”

27/04/2021

ACN, Maria Lozano.-  El reciente elegido obispo de la diócesis de Rumbek en Sudan del Sur, el sacerdote italiano Christian Carlassare recibió varios disparos de autores, por el momento desconocidos, la noche del 25 al 26 de abril, según informaron a la fundación ACN varias fuentes.

El incidente ocurrió entrada la noche y todo apunta a que fue un ataque dirigido y planeado contra el misionero comboniano que iba a ser incardinado obispo de Rumbek el 23 de mayo. El futuro obispo recibió varios tiros en las piernas y perdió mucha sangre, pero su vida está fuera de peligro. La diócesis en el centro del país llevaba vacante casi diez años, cuando en julio de 2011 falleció el también comboniano italiano Caesar Mazzolari.

Según informaron los superiores de los misioneros combonianos en Italia, Carlassare llamó el mismo por teléfono para informarles que estaba estable y les dijo: «Rezad no tanto por mí, sino por la gente de Rumbek que sufre más que yo».

Obispo electo de la diócesis de Rumbek. herido debido a un disparo en Rumbek. (ACN).

Lo más importante ahora es la sanación completa del padre Christian, tanto del cuerpo como del alma. Él está muy sereno, está lleno de paz” explicó a la fundación ACN el padre Loius Okot, provincial de los combonianos en Sudán del Sur. Un día después del atentado (25.04) a Christian Carlassare, misionero comboniano de origen italiano, que llevaba en el país africano desde 2008 y había sido recientemente elegido obispo de la diócesis de Rumbek, en Sudan del Sur el padre Okot añadió: “Todavía no se sabe cuál fue el motivo, pero él ya ha perdonado públicamente a los que dispararon contra él”.

El ataque fue un shock para él y toda la comunidad: “No nos esperábamos de ninguna manera que Mons. Carlassare pudiera sufrir algo así. Su acogida en la diócesis unos días antes fue extremadamente buena, repleta de esperanza. El sábado hablamos por teléfono porque estábamos coordinando las preparaciones para la ordenación episcopal. Cómo íbamos a organizar la ceremonia, el traslado de huéspedes…”

En referencia a los motivos, el provincial de los combonianos habla de “un incidente aislado”. “No pienso que tenga nada que ver con violencia intercomunitaria entre pueblos tradicionalmente enemistados. Entre ellos se dan a menudo agravios y se busca la venganza.  El obispo electo no es de ninguno de estos grupos. Es un hombre de Dios”. Y recuerda que “la policía está investigando y buscando más información. Eso será extremamente importante para saber las causas del ataque”.

Construcción de puentes

La firma del Acuerdo Revitalizado para la Resolución del Conflicto en Sudán del Sur (R-ARCSS), en septiembre de 2018, devolvió cierta estabilidad al país y logró una disminución notable de la violencia política entre los dos líderes enfrentados y entre sus respectivas tribus, dinka y nuer. Sin embargo, Sudán del Sur sigue enfrentándose a graves problemas de inseguridad, “varios obispos han recibido amenazas en el país, pero no Mons. Carlassare”, confirma el sacerdote sudsudanés.

Hablando de la situación general del país, el padre Louis Okot describe el pacto para la formación de un gobierno de unidad nacional de febrero de 2020 “como un paso positivo, ya que la política sigue ahora un camino diplomático”. Aunque eso provoque que “no todos estén contentos con la formación del nuevo gobierno de unidad. Algunos nombramientos tienen adversarios”.

Pero, a pesar de los avances, “parece que hay muy poco interés en llevar al país a una unidad verdadera. Los esfuerzos son lentos y flojos, no hay un compromiso real. Nadie quiere perder sus privilegios. Tenemos muchos problemas entre comunidades antagónicas, sobre todo por la falta de recursos y acceso a los pastos, y estos conflictos resurgen una y otra vez. Hace unas semanas, mataron a 23 personas en el estado de Lagos. Esa es la zona que más sufre ahora este conflicto.”

Sobre el futuro del padre Christian, que fue trasladado por via aérea a Nairobi (Kenia), el lunes 26 de abril y sobre su posible regreso a Rumbek, el provincial de los combonianos insiste que “lo más importante ahora es que los médicos reestablezcan su salud integral.” Pero añade: “El padre Christian ama este país y la diócesis que le ha sido encargada. Hemos trabajado muy estrechamente durante bastantes años y sé que es un misionero que vive profundamente el carisma de los combonianos, que no es otro que estar en la primera línea, en la línea del fuego como se dice, eso es parte de nuestra entrega”.

“Ninguno de nosotros puede decir que no le pueda pasar algo así. La situación de inseguridad es general. Nuestra norma es no huir o echarse atrás ante el peligro. Muchos de los religiosos y las religiosas combonianos están en situaciones de guerra, violencia e incertidumbre en diferentes países del mundo. Dispuestos a dar la vida por los más necesitados, a servir a los más necesitados aún en situaciones de peligro, por amor a Dios.”

Apoyo a la iglesia local

ACN ha ayudado la diócesis de Rumbek desde hace 25 años con más de cien proyectos. Además de apoyar la labor pastoral de la Iglesia y el clero con estipendios de misa, adquisición de transporte y literatura religiosa, la fundación ha ayudado a crear nuevas estructuras, como capillas y conventos. Así mismo, para paliar épocas de hambruna que afecta una y otra vez terriblemente a la diócesis, ACN ha dado ayudas de emergencia.