Visita del Papa Francisco a Irak: «Puede ser nuestro salvavidas»

› La población cristiana ha disminuido en Irak en al menos un 80% en el transcurso de una generación, siendo actualmente menos de 150.000 personas

10/12/2020

ACN, John Pontifex.- La decisión del Papa de visitar Irak puede resultar vital para salvar a su antigua comunidad cristiana de la extinción, según asegura uno de los obispos más influyentes del país. El arzobispo católico caldeo Bashar Warda de Erbil,  capital del norte kurdo semi-autónomo de Irak, ha señalado ante la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) que los cristianos de Irak “llevan esperando más de veinte años” una visita pontificia.

Se sabe que la población cristiana ha disminuido en Irak en al menos un 80% en el transcurso de una generación, sumando actualmente menos de 150.000 personas. A la vista de ello, el arzobispo Warda ha dicho: “Que Su Santidad venga a visitarnos ahora puede ser nuestro salvavidas”. Ha añadido: “Somos un pueblo que ha sido marginado hasta el límite de su existencia. Durante todo su pontificado, el Papa Francisco siempre ha estado cerca de los marginados, y ahora nos visitará para demostrarlo. Ciertamente, esta visita proporcionará verdadera fuerza y valor a los cristianos iraquíes para permanecer en nuestra patria y reconstruirla”.

Mons. Bashar Warda, arzobispo católico caldeo de Erbil, Irak. (ACN)

Y ha asegurado: “Al elegir venir aquí a Irak en su primer viaje desde el comienzo de la pandemia, el Papa Francisco pone una luz que alumbrará para que todo el mundo nos vea. El Papa encontrará a su pueblo esperándole y dispuesto a caminar con él, que muestra su amor y apoyo a los pobres y perseguidos”.

Subrayando la importancia de Mosul en el itinerario del Papa, el arzobispo Warda ha declarado: “Esta ciudad tiene un enorme significado simbólico, cuenta con algunos de los santuarios y monasterios más antiguos. Pero la destrucción es tan grande… Al acudir allí y a otros lugares como Qaraqosh, en la Llanura de Nínive, enviará un mensaje de esperanza”.

ACN ha trabajado estrechamente con el arzobispo Warda, proporcionando ayuda de emergencia a raíz de la huida de 120.000 cristianos de Mosul y la Llanura de Nínive tras la ocupación por parte del Daesh (Estado Islámico) en 2014. Tras su derrota, la fundación pontificia ha ayudado a las familias a regresar reparando casas, iglesias y centros comunitarios.

El arzobispo Warda ha señalado: “Cuando se trata de proporcionar apoyo, tanto material como espiritual, la gente se puede cansar de continuar ayudando. La visita del Papa mostrará que todavía podemos hacer mucho más”. Además, Mons. Warda ha destacado el impacto potencial del viaje del Papa en las relaciones interreligiosas: “Esta visita no solo será importante para los cristianos, sino para todas las minorías de Iraq, incluidos los yazidíes, con los que hemos compartido tanto dolor en estos últimos años”.

El arzobispo siro-católico de Hadiab-Erbil, Mons. Nizar Semaan, aseguró a ACN el lunes 7 de diciembre que la visita del Papa “es una gran noticia porque el viaje tendrá un gran impacto en las vidas de los cristianos de Irak”.

Mensaje de ACN

Por su parte, desde Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), el presidente ejecutivo internacional Thomas Heine-Geldern, afirma: «Esta noticia del viaje apostólico del Papa a Iraq nos llena de gran alegría y gratitud. Los cristianos en Irak han esperado con nostalgia este anuncio. Es una señal de esperanza para los cristianos afligidos que han tenido que enfrentar un verdadero via crucis de persecución y discriminación durante décadas. Este viaje es una muestra más de la cercanía y preocupación del Papa por los cristianos de Oriente Medio. La visita los fortalecerá y les dará un nuevo valor para permanecer en su tierra natal. Sin el apoyo del Santo Padre y de la Iglesia universal, estas comunidades que fueron la cuna del cristianismo están amenazadas de extinción».

Ayuda de ACN a Irak

Desde 2014 hasta finales de 2019, ACN ha proporcionado un total de 46,5 millones de euros para mantener la presencia cristiana en Irak y, en particular, en la Llanura de Nínive. En el verano de 2014, los cristianos se encontraron en una situación desesperada después de huir del avance del Daesh (Estado Islámico) en Mosul y la Llanura de Nínive.

ACN reaccionó de inmediato y, a través de los esfuerzos de ayuda de emergencia, la organización benéfica pudo ayudar a garantizar la supervivencia inmediata de 11.800 familias desplazadas. Para sostener a la población cristiana, ACN asumió una de sus mayores promesas de ayuda de emergencia en su historia a largo plazo: entre 2014 y 2017, la fundación proporcionó 34,5 millones de euros en proyectos de ayuda en Irak, apoyando a familias cristianas con necesidades básicas sanitarias y alimentarias, de forma temporal. También proporcionó viviendas (caravanas y subsidios de alquiler), construyó ocho escuelas y dio asistencia médica.

Paralelamente a esta ayuda directa, el Departamento de Relaciones Institucionales de ACN Internacional abogó ante las Naciones Unidas, las instituciones de la UE, los estados miembros de la UE y el gobierno de Estados Unidos, buscando llamar la atención sobre el exterminio selectivo por parte de Daesh de cristianos y otras minorías en Irak.

En febrero de 2016, sobre la base de un documento elaborado por este departamento, una resolución exitosa del Parlamento Europeo reconoció el genocidio de cristianos y otras minorías en Irak. A continuación, el mismo documento se amplió y se envió al Departamento de Estado de Estados Unidos, donde también se aprobó el reconocimiento del genocidio.

ACN está llevando a cabo una nueva fase en su plan de reconstrucción para los cristianos iraquíes. El objetivo central es reconstruir la infraestructura de las instalaciones administradas por la Iglesia en las ciudades y pueblos cristianos de la Llanura de Nínive. De las 363 instalaciones de la Iglesia designadas para reconstrucción o reparación (34 totalmente destruidas, 132 quemadas, 197 parcialmente dañadas), el 87% tendrá una función adicional de apoyo social, incluidos los centros parroquiales que sirven como centros comunitarios para actividades pastorales y sociales, instalaciones educativas, orfanatos, residencias, clínicas, así como residencias para quienes prestan servicios a estos centros (religiosos en calidad de maestros, personal de salud o profesionales de apoyo psicosocial).