Un coche para un capellán de hospital

Vehículos para la evangelización
Ayuda aprobada: 20.000€
Vehículos para la evangelización
Ayuda aprobada: 20.000€

Ref. Proyecto: 438-01-29

Tu ayuda permitirá que un sacerdote en Ucrania llegue hasta los enfermos que más lo necesitan

›Un sacerdote junto a los enfermos más vulnerables

En los Evangelios leemos que: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4,4). Aquí se nos revela la profunda verdad de que no solo somos seres físicos, sino también espirituales. Esto es algo que la Iglesia reconoce desde hace tiempo y que se manifiesta en la atención integral al enfermo como persona en su totalidad, tal y como refleja la labor de los capellanes de hospital.

Desde el año 2022, el padre Taras Viliura es capellán de la Clínica de San Lucas, en la archieparquía greco-católica ucraniana de Ivano-Frankivsk. Además de la atención médica y los diagnósticos, la clínica ofrece cuidados paliativos como parte de su consideración del paciente como un ser humano integral. En este contexto, el acompañamiento espiritual del padre Taras es fundamental, especialmente para los enfermos graves o terminales que necesitan recibir los sacramentos, como la unción de los enfermos.

› La presencia de este sacerdote devuelve la esperanza

Sin embargo, en esa región escasean las camas en centros de cuidados paliativos, lo que significa que muchos enfermos que los necesitan pasan gran parte de su tiempo en casa. La guerra en Ucrania ha provocado que muchas personas, especialmente de las generaciones más jóvenes, ya no se encuentren en sus ciudades natales, ya sea porque han abandonado Ucrania o porque están prestando servicio en el ejército. Como consecuencia, muchos enfermos están sin su familia y carecen de una red de apoyo. Ese era el caso de Olena, de 78 años: sus hijos se habían mudado al extranjero y ella vivía sola. Cuando el padre Taras comenzó a visitarla, ella estaba sumida en el miedo y la soledad. El padre Taras pudo ayudarla hablando y rezando con ella.

“Padre, usted ha hecho que me sienta vista y no olvidada”.

Cada día, el padre Taras acompaña a personas como Olena. Además de visitar a los enfermos, apoya a sus familias, celebra la Santa Misa, administra el sacramento de la reconciliación y acude a llamadas urgentes para llevar los sacramentos a quienes viven sus últimos momentos.

› Un vehículo para llegar a quienes esperan su visita

Por otra parte, el padre Taras no solo atiende a los enfermos de la ciudad de Ivano-Frankivsk, sino también a quienes viven en las localidades cercanas, algunas situadas a más de 10 kilómetros de distancia. Por desgracia, el transporte público no siempre es fiable y no resulta práctico depender de él a diario. Además, las condiciones del terreno, el clima y los costes hacen inviable utilizar bicicletas o taxis de forma habitual.

Por ello, el padre Taras nos ha pedido ayuda para adquirir un vehículo adecuado que le permita continuar desarrollando su ministerio allí donde más se le necesita.

Con tu ayuda, podrá seguir llevando consuelo, esperanza y los sacramentos a los enfermos que afrontan la enfermedad y la soledad en medio de la guerra.

Gracias por ayudar a llevar esperanza a los enfermos

*Tu donación se destinará a este proyecto o proyectos similares.

Ayúdanos compartiendo este contenido en tus redes sociales

Para estar al día de noticias, proyectos, testimonios, campañas de oración, eventos