»TESTIMONIO:

Convertir el pasado traumático de los niños en un futuro prometedor

Irak

› Niños refugiados sin hogar han visto sus vidas cambiadas por las hermanas que los cuidan

¿Qué quieren ser cuando sean mayores?

  • Abanoub y Andrian quieren ser ingenieros
  • Little Mekel sueña con ser médico
  • Rozalina quiere convertirse en hermana religiosa

Todos los niños sueñan con lo que quieren llegar a ser cuando sean mayores. Pero estos niños, a diferencia de la mayoría, nacieron refugiados, sin hogar y desplazados, con un futuro desconocido y sueños inimaginables. Sin embargo, sus vidas fueron cambiadas por la guardería de la Sagrada Familia y las hermanas que los cuidan.

La hermana Mariam Yako dirige la guardería, junto con un equipo de seis.

“Agradecemos a ACN por su apoyo y contribución a la guardería de la Sagrada Familia aquí en Baghdeda, Qaraqosh, y a todos los que han donado para ayudar a este centro, que es vital para los niños para que puedan desarrollarse interactuando juntos y trabajando juntos «.

Y ciertamente se necesitaba ayuda. La guardería fue destruida por rebeldes del Estado Islámico (EI) cuando tomaron el control de la ciudad entre 2014 y 2016: paredes desfiguradas, muebles y accesorios arrancados y robados, techos destrozados, techos derribados y cableado eléctrico arrancado.

Y los murales infantiles que los niños contemplaban felices cada día de Mickey Mouse, los Pitufos y Disney fueron cubiertos con odio y arruinados con pintura en aerosol por los terroristas. Ni siquiera la inocencia de los niños pudo escapar al mal.

Las Hermanas todavía están en el proceso de reparar la guardería, pero los niños han vuelto. El centro es fundamental para la comunidad, los niños y las familias también.

Sabrin Thamer, una de las madres de la guardería, dijo:

“Estoy muy feliz de haber regresado a Baghdeda y de que nuestros hijos ahora puedan asistir a la guardería nuevamente. Damos gracias a Dios por todos aquellos que han trabajado tan duro y contribuido a su reconstrucción. Al hacerlo, han ayudado a darles a nuestros hijos la posibilidad de volver a recibir una educación”.

Hoy, los niños tienen sonrisas en sus rostros; ellos se están riendo; juegan e interactúan como deberían hacerlo los niños, a pesar del mundo en el que nacieron tantos.

 

¡Tú puedes contribuir a que estos niños puedan recibir las herramientas y el apoyo que necesitan para crecer sanos y felices!

 

Dona ahora