» TESTIMONIO: Mártires del siglo XXI

Felipe Carrillo Altamirano, sacerdote asesinado en México mientras celebraba la Misa

El padre Carrillo era responsable de la pastoral indígena de Serrana, al oeste de México

El padre Felipe Carrillo Altamirano era un sacerdote de origen indígena que desarrollaba su misión en la Prelatura de Nayar, en el estado de Nayarit, al oeste de México. Vivía en una zona sacudida por la violencia de los grupos armados y los cárteles de la droga. No obstante, había encontrado en su vocación al sacerdocio la llamada a servir a los más necesitados y oprimidos. Desde hacía años se dedicaba a la pastoral con los indígenas de la zona, uno de los grupos más pobres y con menos oportunidades. 

La Conferencia Episcopal Mexicana comunicó el trágico suceso el mismo día de su asesinato, el 26 de marzo de 2017, a través de unas declaraciones en las que subrayaba que una vez más un sacerdote es asesinado en México, en este caso con la aparente finalidad de robarle.

El padre Carrillo fue asaltado poco después de celebrar la Misa en una pequeña capilla.

El obispo de la prelatura de Nayar Mons. José de Jesús González Hernández dio el pésame a la familia y denunció la situación de violencia a la que se enfrentan muchos sacerdotes, religiosos y religiosas, que lejos de ser una figura de respeto, muchas veces son objetivo de bandas criminales. 

México es uno de los países más peligrosos para los sacerdotes. Según recoge el Centro Católico Multimedial, de 2012 a 2018 han sido asesinados en el país 26 sacerdotes. Las causas deben recogerse en el clima de violencia y falta de seguridad, pero también en la figura de autoridad moral y desarrollo social que representa un presbítero. Cuando estas personas son eliminadas, las comunidades se ven presas del miedo y ceden ante las presiones de los narcotraficantes, atracadores o extorsionadores.

P. Felipe Carrillo Altamirano (izquierda) sacerdote asesinado celebrando la Misa

Pocas semanas antes del asesinato del padre Carrillo, otro sacerdote fue encontrado muerto con signos de violencia. Fue el padre Joaquín Hernández Sifuentes, en la diócesis de Saltillo, en el noroeste de México. En el comunicado de los obispos mexicanos se resaltaba: “En estos momentos en que nuevamente un sacerdote católico es alcanzado por el crimen, dirigimos nuestra mirada a Cristo Resucitado, quien nos confiere la fuerza para luchar por la construcción de un mundo reconciliado y en paz, justo y fraterno.

La muerte no es el final del mensaje de amor que nos trajo nuestro Salvador, sino la vida en plenitud.

Con su sacerdocio, el Padre Felipe encarnó estas certezas que nos da la fe. Pedimos a Dios por su eterno descanso y también para que el Señor conceda a sus familiares y amigos la fortaleza, la esperanza y el consuelo de la fe.”

La Prelatura territorial El Nayar se encuentra ubicada en el estado mexicano de Nayarit, y es uno de los 20 municipios de este estado. Según los datos proporcionados por la Prelatura trabajan 11 sacerdotes (2 indígenas) diocesanos, 14 sacerdotes religiosos y 10 religiosos franciscanos y 30 religiosas.

Muchas personas sufren día a día persecuciones por su fe, en especial los consagrados a Dios, ¿nos ayudas con un donativo para los sacerdotes en zonas conflictivas?

Dona ahora »

Campamentos de verano en Crimea: la pobreza está más cerca de lo que se cree.

La situación económica de Crimea va de mal en peor. Ayuda a la Iglesia Necesitada organizó campamentos de verano como respuesta a esto.

El padre Joaquín Hernández, secuestrado y asesinado en México

El sacerdote de la diócesis de Saltillo, en el noreste de México fue secuestrado y apareció asesinado el 12 de enero de 2017.

Testimonio de Sor Sandra: un futuro para los pobres de Nicaragua

Sor Sandra es una religiosa entregada a los más pobres de Nicaragua que atraviesan un momento muy duro en medio de la crisis política y social. Ella se ha sentido llamada a ayudar a que...