»TESTIMONIO:

Recordamos la vida de la religiosa que se dedicó siempre a los más pobres en Níger

› La Hna. Marie-Catherine vivió según su llamado a servir fielmente a las mujeres necesitadas y los niños desnutridos de Níger

Con gran tristeza, Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) ha recibido la noticia del fallecimiento de la Hna. Marie-Catherine Persévérance el pasado 24 de mayo de 2021.

La hermana Marie-Catherine nació en Senegal en 1953 y vivió 15 años en Níger, uno de los países más pobres del mundo. Hace algunos años contaba a Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN): “Escuché la llamada de Dios para dejarlo todo y servir a los pobres”.

Níger es un país dominado por el Islam, donde el modo de vida es extremadamente tradicional y el número de cristianos, de un 0,5% de la población. No obstante, los nativos, los ancianos de las aldeas, los imanes y la población rural confían en las religiosas, a las que a menudo agradecen el trabajo que realizan con frases como “vemos a Dios en lo que hacéis” o “vosotras nos demostráis amor”.

En Maradi, al sur de Níger, Marie-Catherine fundó la Fraternidad de las Siervas de Cristo, una congregación que realiza una labor social y caritativa formidables. Mediante la educación y la formación, esta comunidad abre nuevas perspectivas vitales a niños, a jóvenes y a sus padres.

Antes de fundar la Fraternidad, la Hna. Marie-Catherine había pertenecido a una de las primeras congregaciones femeninas africanas, las Hijas del Sagrado Corazón de María. Allí escuchó la llamada a dedicar su vida a los pobres, y el Obispo de Maradi, Mons. Ambroise Ouédraogo, le pidió que ayudara a su todavía joven diócesis. La comunidad religiosa lleva trabajando allí desde octubre de 2006. Junto con otra religiosa, la Madre Marie-Catherine se ocupaba inicialmente de seis o siete aldeas. Entretanto, su comunidad ha crecido y visita regularmente hasta 120 aldeas. Además, las religiosas dirigen una escuela en el municipio Tibiri y un centro de nutrición en Dan Bako.

“Cada semana vienen entre 500 y 600 madres con sus hijos, y muchos están desnutridos. Cada año alimentamos a unas 23.000 personas”, explicó la Madre Marie-Catherine en una sus visitas a Ayuda a la Iglesia Necesitada.

El mayor problema en Maradi, además de la desnutrición, es la costumbre generalizada de casar a las niñas cuando apenas tienen diez años. Las religiosas, que reciben apoyo de Ayuda a la Iglesia Necesitada desde 2010, hablan con los padres sobre las consecuencias de ello. Además, y cada vez con mayor frecuencia, la Fraternidad de las Siervas de Cristo logra convencer a los padres de que envíen a sus hijas a la escuela. Dado que las clases se imparten en su mayoría en simples chozas de paja, los ancianos de las aldeas también han pedido ya a las religiosas que edifiquen escuelas.

El año pasado, la Madre Marie Catherine escribió a ACN para explicar el dramático impacto de la crisis sanitaria en su misión, y concluyó su carta con esta oración:

“Quiera el poder del Señor Resucitado erradicar esta pandemia que perturba a toda la humanidad, y quiera el Espíritu Santo dirigir los corazones hacia una mayor humanidad, justicia y paz”.

Desde su llegada a Maradi en 2006, la religiosa no se tomó ningún descanso y no dejó de revelar el Amor del Señor a través de sus obras. Ahora, el Señor le ha pedido que pare su labor en la tierra, pero ella seguirá guiando a la comunidad desde el cielo.

Descanse su alma en paz.

 

Ayuda a la Iglesia Necesitada apoyó por muchos años a la Hna. Marie-Catherine y sostiene a miles de religiosas como ella que dedican su vida a los más pobres. ¡Tú puedes ayudarles!

 

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