Un centro de sanación del trauma para Nigeria. «Queremos ayudar a muchos»

El padre George, frente a la construcción del centro de sanación del trauma en Nigeria
Un centro de sanación del trauma para Nigeria. «Queremos ayudar a muchos»
El padre George está construyendo un gran centro de atención psicoespiritual para atender a las víctimas de la violencia en el país
ACN-. La violencia en Nigeria ha llegado a un punto extremo, especialmente para los cristianos. El dolor provocado por el yihadismo, el extremismo de algunos grupos de pastores fulani y la presencia de bandas criminales y de secuestradores han dejado una profunda huella de sufrimiento entre la población.
Sin embargo, la Iglesia no ceja en su empeño. Sigue acompañando a las víctimas del dolor y siendo presencia de Cristo. De este modo, continúa sanando las heridas de un pueblo que está agotado.
Este es precisamente el empeño que tiene el padre George. Este sacerdote de Abuya ha visto el dolor que ha dejado la violencia, los abusos y los trastornos en medio de los nigerianos, también entre los cristianos. “Prácticamente todos los nigerianos hoy están traumatizados. Noticias de gente asesinada, noticias de gente secuestrada, casi a diario”, lamenta.
Un centro para sanar el dolor
En los últimos años se han cometido auténticas masacres y eso está dejando una profunda herida en el alma de los nigerianos: depresión, aislamiento, ansiedad y terror al futuro, entre muchos otros. Estos traumas están sumiendo a la población en una situación aún más desesperada. Por eso, el padre George se ha propuesto un gran objetivo: construir el mayor centro de formación de sanación del trauma de todo África.
El padre George tiene claro que no puede cambiar lo que ya ha ocurrido, pero sí puede proponer otra mirada sobre lo que se ha vivido. Por eso, ha adquirido el terreno de un hotel que no se terminó de construir. Esta será la sede de un centro en el que sacerdotes y laicos de todo Nigeria y de otros lugares puedan recibir una formación específica para ayudar a otros a sanar en sus propias parroquias y comunidades.
Jesucristo, el verdadero sanador
A través de programas específicos de estudio y jornadas de oración, la intención del padre George es que sea el propio Jesús quien sane el corazón de tantos miles de personas heridas por el dolor de Nigeria. Por eso, el centro contará tanto con aulas como con una capilla.
No obstante, para llevar adelante su proyecto, el sacerdote necesita formar personas que se dediquen a esta labor: “Quisiéramos formar a un gran número de personas para que sean capaces de ir y ayudar a sanar a los millones de personas que están traumatizadas, que están deprimidas, que están angustiadas y que necesitan apoyo, que necesitan ayuda”, explica.
El padre George es consciente de que este proyecto supera totalmente su capacidad humana. Tiene mucho trabajo por delante, pero persevera con una idea muy clara: gracias a la generosidad de tantas personas y con la ayuda de Dios, se podrá sanar el corazón de miles de personas y el sufrimiento no tendrá la última palabra en Nigeria.
El padre George no está solo: los sanadores de traumas

Una mujer llora tras un ataque de pastores fulani extremistas en Nigeria
Junto al padre George, varios laicos llevan adelante este proyecto. Uno de ellos es Aisha, una mujer que ha realizado recientemente una capacitación para personas desplazadas internas (IDP) en el estado de Kaduna. Gracias a esto, ella también se ha convertido en sanadora de traumas.
«He conocido a personas que han sido secuestradas y han tenido que vivir en las guaridas de los bandidos. He conocido a personas que han sufrido abusos. He conocido a personas que también están abusando de sustancias en el campo de desplazados internos«, explica.
Por este motivo, ella lleva a cabo sesiones de asesoramiento. Sin embargo, hay demasiadas personas que necesitan ayuda y muchas veces no puede atender a todos. «Por lo tanto, sería muy necesario que otras personas realizaran este curso para apoyar este campo y ayudarle en este trabajo», afirma.
Otro de los colaboradores es Alex, un doctor que se enfrenta constantemente a personas traumatizadas en su hospital y lleva a cabo una labor continua de sanación de traumas. Gracias a su propia sanación, Alex puede sanar a otros. «Tengo que decirle a una paciente que tiene cáncer de mama. Con el instrumento que obtuve de este curso, intento y espero poder hacer que la noticia aterrice mejor para ella de una manera que pueda manejarla y seguir adelante con su terapia. Esto es lo que este curso ha hecho por mí. No solo por esta mujer, sino por todos los pacientes que encuentro en mi trabajo».
Tricia también está en el programa de maestría tras haber hecho el diploma de postgrado en el centro de sanación. Gracias a este curso, ha conseguido las herramientas para poder ayudar a muchas personas que han sufrido diferentes modos de violencia y dolor en Nigeria. Gracias a esto, tiene clara su misión: «Continuaré trabajando con personas desplazadas, ayudándolas a sanar, a identificar y a ser conscientes del trauma, y también a ayudarlas a manejar el trauma por el que están pasando».















