Un sacerdote de Burkina Faso, ante la guerra: “Hay que dar testimonio”

Mathieu Sawadogo, catequista en Burkina Faso, distribuyendo la Eucaristía
Un sacerdote de Burkina Faso, ante la guerra: “Hay que dar testimonio”
El padre Floreant Traoré, provincial de los carmelitas descalzos del país, ha hablado sobre la situación de los cristianos debido a la guerra
ACN-. La situación en Burkina Faso es extrema desde hace muchos años. Allí, las comunidades cristianas siguen resistiendo en medio de una espiral de violencia que ha sumido al país en la pobreza. Mientras tanto, en algunas regiones del norte no se puede vivir la fe en libertad. Sin embargo, la Iglesia persevera en su misión de acompañar y llevar consuelo a los fieles, algo que muchas veces conlleva grandes riesgos.
El padre Floreant Traoré, provincial de los carmelitas descalzos en Burkina Faso, ha hablado con la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) sobre la situación de los cristianos de Burkina Faso.
¿Cómo están viviendo los cristianos la situación que atraviesa actualmente Burkina Faso?
Los cristianos nos damos cuenta, en esta situación de inseguridad generalizada, que nuestra fuerza y nuestro apoyo es Dios. Las iglesias están llenas. En muchas partes hay que multiplicar las Misas, y en las pequeñas ciudades hay que crear nuevas parroquias para atender también a los desplazados. Todavía hay muchos desplazados en la capital y en varias ciudades. Así que experimentamos que la Iglesia sigue muy viva, muy fuerte, muy presente en ese contexto de sufrimiento, creo que eso es una cosa importante. También seguimos acompañando a todos los que sufren. Hay parroquias cerradas, pero muchas otras están abiertas para atender a los que sufren cuando hay gente en el pueblo.
¿Tienen miedo?
Decir que no tienen miedo no sería verdad. Pero saben que es lo que les toca y tienen que dar testimonio en ese texto, porque muchas veces está celebrando y se oye un ruido fuerte como de armas. Y se ve que la gente se asusta, pero en el fondo saben que es donde hay que dar testimonio. Hay que ser prudentes y no buscar una forma de librarse, pero cuando llega eso hay que dar testimonio.
Se experimenta mucho que cuando uno encuentra a los terroristas tiene una fuerza extraordinaria para aguantar, para estar con estos hasta despedirse de ellos, porque ocurre mucho encontrarlos en los caminos.

Distribución de comida de primera necesidad en un campo de desplazados en Burkina Faso
Recientemente el Papa León XIV ha ido a África como mensajero de paz. ¿Cómo habéis vivido los cristianos de Burkina Faso esta cercanía y las palabras del Santo Padre?
Era una visita muy esperada, la gente esperaba mucho esta visita. Y también, como mensajero del Evangelio, hizo la experiencia él mismo de cómo la iglesia está viva en ese continente. Creo que también dejó palabras claras, sobre todo un llamamiento fuerte a la paz y también contra todo lo es lo que es corrupción, que es muy fuerte en muchos países. También que los presidentes y todos los que ejercen una forma de autoridad puedan conducir el país en la justicia y estar atentos a la población, a sus deseos, a sus aspiraciones para llegar a un desarrollo. Porque estas guerras que están en todas las partes de África, en el fondo guardan también injusticias y desigualdades. Pero él llama siempre a cultivar la paz y sobre todo acoger esta paz que viene de Dios. Nos alegra eso.
Ya llevamos 30 años desde que el Papa Juan Pablo II visitó a Camerón y firmó Ecclesia in Africa. En ese aniversario, el Papa ha vuelto a África y eso es una alegría para todos nosotros. Estamos rezando para que esa visita siga dando muchos frutos.
Burkina Faso tiene una situación difícil y el sostenimiento de la Iglesia no es nada fácil, pero esto también deja grandes testimonios de fe entre los crisitanos, ¿no es así?
Sí, se nota que después de 125 años de evangelización en Burkina Faso, la gente está creciendo mucho en la fe. Hay varios testimonios muy fuertes, no solamente de religiosos, de sacerdotes, también de laicos que a pesar de todo están allí para predicar el Evangelio, ayudar a los desplazados, a riesgo de su vida para decir que Cristo vive. Creo que es una cosa muy buena.
La gente quiere comprometerse. Los seminarios están llenos y la gente acude a las iglesias que permanecen abiertas, especialmente donde hay más violencia, quiere vivir esa fe vibrante. Aunque, como decimos, nos encontramos con esa espiral de que parece que no termina.
¿Cómo reciben los cristianos allí en Burkina Faso este apoyo de ACN?

Conferencia con motivo del 125º aniversario de la evangelización de Burkina Faso
Con gratitud. Los curas o los sacerdotes y los religiosos necesitan, por ejemplo, de medios de transporte para la pastoral, como coches o motos. Y eso es un apoyo para seguir anunciando la Buena Noticia en este contexto de inseguridad y terrorismo.
Hay otras zonas en las que ACN nos apoya, sensibilizando, organizando congresos y seminarios para poder ayudar a la gente a cultivar la paz, a ver qué comportamiento tener, cómo evangelizar en este contexto.
¿Qué necesitan en este momento las comunidades cristianas allí en Burkina Faso?
En este momento, las comunidades cristianas necesitan de muchas cosas. Hay muchos desplazados, así que como ya lo he dicho, haría falta construir capillas, iglesias en zonas nuevas… También ayuda básica, como comida o ayuda para ir al cole. Y en nuestro caso, como carmelitas, tenemos que hacer un noviciado. La Iglesia allí necesita mucha ayuda. Gracias por estar siempre aquí para ayudarnos. Seguiremos en ello, si Dios quiere.
¿Qué mensaje le gustaría dejar a todas las personas que, a través de ACN, apoyan a los cristianos de Burkina Faso con su oración y caridad?
Mi mensaje final sería muchas gracias, no solamente por esta ayuda que nos llega, sino también por estar aquí, unidos en la oración, en la fe y en el amor. Creo que eso nos ayuda allí a poder vivir. Quiero animaros a seguir en este sentido para apoyar a esa Iglesia que sufre ahora, que es Cristo que sufre. Gracias por estar, os llevo siempre en mi corazón y en mis oraciones. Seguimos unidos.
Escucha la entrevista completa en el programa de Perseguidos pero no olvidados del 21 de mayo de 2026:















