La muchacha cristiana secuestrada en Pakistán está a salvo

› La autoridades han arrestado a Ali Azhaar, de 44 años de edad, que presuntamente secuestró a la niña, la obligó a convertirse y a casarse

03/11/2020

ACN, Tobias Lehner.- Arzoo Raja, la muchacha católica de 13 años de Karachi, en el sur de Pakistán, que había sido raptada y casada a la fuerza, está a salvo. Según informan medios de comunicación pakistaníes, tras una audiencia celebrada el 2 de noviembre, el Tribunal Superior del Sind ordenó a la policía que liberara a la niña de la familia de su presunto secuestrador y la alojara en un lugar protegido para mujeres. El tribunal también habría ordenado una investigación para determinar la edad de la joven cristiana. La fundación pontificia internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) cubre los honorarios de la abogada de Arzoo y ayuda a su familia.

De acuerdo con las fuentes pakistaníes, ha sido detenido Ali Azhaar, de 44 años de edad, que presuntamente secuestró a la niña el 13 de octubre, la obligó a convertirse y a casarse. Dos hermanos y un amigo del acusado también han sido arrestados por presunta complicidad. Se ha programado una nueva vista ante el tribunal para el 5 de noviembre.

Protestas para pedir la liberación de Arzoo. (ACN)

«Esperamos que la ley prevalezca»

«Nos alegra ver cómo se está desarrollando, feliz y rápidamente, el caso de Arzoo Raja», dice Regina Lynch, directora de proyectos en ACN International. «La reciente decisión es un éxito para el Estado constitucional pakistaní y para las numerosas personas de todos los grupos religiosos que trabajan contra los matrimonios forzados. Esperamos y confiamos en que la ley y la justicia prevalecerán en las vistas próximas. Sobre todo ahora, es importante que la chica traumatizada esté bien cuidada. Desde Ayuda a la Iglesia Necesitada ayudamos en lo que podemos».

Según organizaciones de defensa de los derechos humanos, cada año son secuestradas y obligadas a casarse en Pakistán alrededor de 1.000 mujeres y niñas cristianas e hindúes. Desde 2014, existe en Pakistán una ley que restringe el matrimonio infantil y que sirve de base para que los familiares y las personas afectadas pueden emprender acciones legales contra esos casos.

El caso de Arzoo Raja produjo numerosas protestas de cristianos, musulmanes e hindúes. La ministra de Derechos Humanos de Pakistán, Shireen Mazari, ha intervenido en el caso. Según informa el diario paquistaní «Dawn», el gobernador de la provincia de Sindh, Imran Ismail, declaró en una reunión con miembros de minorías religiosas: «Cuando se trata del matrimonio de menores no puede hacerse concesiones».