Monja liberada en República Democrática del Congo

› Hermana Francine habia sido secuestrada en Goma, el pasado 8 de julio al este del país

19/07/2021

ACN, Tobias Lehner.- La religiosa Francine esta físicamente bien pero traumatizada. Así lo anunció su comunidad religiosa, las «Hijas de la Resurrección», a la fundación pontificia internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN). Sin embargo no revelaron ningún detalle sobre los antecedentes del secuestro y la rápida liberación. La hermana Francine fue raptada el jueves de la semana pasada mientras compraba en el mercado de Goma. Un poco más tarde, los secuestradores contactaron a la iglesia local. La provincia de Kivu ha sido devastada por milicias y bandas criminales durante años. Se mezclan conflictos étnicos, el radicalismo islámico y la lucha por los recursos naturales.

Hijas de la Resurrección - Priorato de Bukawu. (ACN).

Secuestro como arma de guerra

«Estamos muy contentos de que la hermana Francine esté sana y salva y haya vuelto con su comunidad nuevamente», dijo Regina Lynch, directora de proyectos de ACN International.

«Desafortunadamente, vemos que los secuestros, especialmente de sacerdotes y religiosos, se han convertido en un arma y un medio de presión en numerosos países africanos». En Mali, Nigeria o en la República Democrática del Congo por ejemplo, se están dando secuestros cada vez más a menudo, dice Lynch: “Muchos sacerdotes y religiosos, como la religiosa Gloria Cecilia Narvaez en Mali, están secuestrados o desaparecidos durante años. Otros miembros de la Iglesia no han sobrevivieron a los secuestros. Los secuestradores logran su objetivo: aumentar el miedo y el terror en la población. Este es un acontecimiento muy preocupante «.

ACN apoya numerosos proyectos en el Este de la República Democrática del Congo, por ejemplo, con la construcción de centros parroquiales e iglesias o la formación de sacerdotes. La orden religiosa de las “Hijas de la Resurrección” se ha visto afectada repetidamente por ataques violentos en los últimos diez años; algunas hermanas murieron y algunos conventos tuvieron que cerrar debido a la precaria situación de seguridad en el pasado. A pesar de todo la Comunidad está activa en la República Democrática del Congo, Brasil, Camerún, Francia e Italia.