Mundial de Fútbol 2026: 14 países participantes están marcados por la persecución o discriminación religiosa

Mundial de Fútbol 2026: 14 países participantes están marcados por la persecución o discriminación religiosa
En un tercio de los países que disputan esta competición hay graves restricciones contra la libertad religiosa
ACN-. Mientras millones de personas tienen su mirada puesta en el Mundial de la FIFA 2026, otra realidad merece que abramos los ojos: «el Mundial que no se ve». Millones de personas que viven en 14 de los países participantes continúan sufriendo restricciones a su libertad religiosa o de creencias, según el último Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo (ILR), de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).
Esta proporción – el 30% de los participantes – refleja de manera muy similar número de países marcados en naranja (discriminación) o rojo (persecución) en el mapa global del ILR, un total de 62 de los 196 Estados analizados. Según el informe de ACN, tres de los países participantes están clasificados como lugares de persecución religiosa. Otros once son clasificados como países donde hay discriminación significativa, que afecta a la libertad religiosa o de creencias.
En Irán y Arabia Saudí, las interpretaciones estrictas del islam sustentan sistemas legales que restringen severamente la libertad religiosa. Efecta, especialmente, para conversos y miembros de comunidades religiosas no reconocidas. Quienes desafían estas limitaciones se arriesgan a ser detenidos, encarcelados e incluso, en algunos casos, condenados a muerte.
La República Democrática del Congo, por otro lado, sufre una inestabilidad crónica y una violencia persistente. El aumento de la actividad yihadista, por parte de grupos como las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) en el este del país, ha agravado aún más la situación.

Procesión del Domingo de Ramos en Qaraqosh, uno de los pueblos cristianos de la llanura de Nínive, Irak. (ACN)
Amenazas a la libertad religiosa
México, uno de los tres países anfitriones, recuerda que las amenazas a la libertad religiosa no provienen únicamente de leyes restrictivas. Aunque el país tiene una larga tradición de anticlericalismo institucional, la principal preocupación hoy surge del crimen organizado y el narcotráfico. Sacerdotes, líderes religiosos y agentes pastorales son con frecuencia objetivo de grupos criminales que buscan controlar a comunidades en distintas regiones.
Haití – en el grupo C de la fase eliminatoria, con su último partido previsto el 24 de junio en Atlanta, Estados Unidos– presenta una situación aún más alarmante. Aunque se ha clasificado para el Mundial, solo uno de los 26 jugadores de su selección vive y juega actualmente en el país. Amplias zonas del territorio están bajo el control de bandas armadas, que en los últimos años han secuestrado y asesinado a numerosos líderes religiosos. Además, obstaculizan la labor de las iglesias y organizaciones confesionales.
Minorías religiosas discriminadas
Otros países participantes, como Marruecos, Túnez, Argelia, Jordania, Catar, Egipto y Turquía, albergan a millones de personas que no gozan plenamente de la libertad de religión. Las minorías religiosas —entre ellas cristianos, bahaíes y algunas comunidades musulmanas— siguen sufriendo diversos grados de discriminación y restricciones en la práctica y expresión de su fe, a menudo debido a una gran presión social.
Ejemplo de esperanza
En este contexto, Irak ofrece un ejemplo de esperanza. Durante los últimos años, los cristianos y otras minorías religiosas han sufrido graves episodios de persecución y siguen denunciando formas de discriminación institucional. Sin embargo, la selección nacional de fútbol se ha convertido en un símbolo de unidad, al integrar a diferentes grupos étnicos y religiosos, como árabes, kurdos, chiíes y suníes. Cuatro de sus jugadores son cristianos. En un país donde los cristianos representan actualmente menos del 1 % de la población, es un hecho notable que cerca del 15 % del equipo esté compuesto por jugadores de este credo.
En Uzbekistán, los estrictos controles sobre la actividad religiosa afectan a creyentes de distintas confesiones, incluida la mayoría musulmana. Hay fuertes límietes a la libertad de culto y de expresión religiosa.
Llamamiento a defender la libertad religiosa
Según Marta Petrosillo, directora del Centro de Estudios sobre Libertad Religiosa de ACN y editora jefa del Informe de Libertad Religiosa, el Mundial de Fútbol representa una oportunidad para visibilizar la situación de países donde este derecho está amenazado. «El Mundial reúne a personas de todas las culturas, religiones y naciones» – asegura Petrosillo- «También es una oportunidad para poner de relieve los desafíos a los que millones de personas siguen enfrentándose para ejercer su derecho fundamental a la libertad religiosa».
Marta Pretrosillo anima «a los gobiernos de todo el mundo a respetar y proteger este derecho, garantizando que todos puedan practicar, cambiar o compartir su fe libremente, sin temor a la discriminación o la persecución».
«Aunque los aficionados apoyen a diferentes selecciones, el Mundial también nos recuerda los valores que nos unen: el respeto por la dignidad humana y por la libertad de religión», ha añadido.















