Obispo de Ucrania: «Lo peor de la guerra es que te atrape y pertenezcas a ella»

«Iglesia en Ucrania: Refugio de esperanza», campaña de Ayuda a la Iglesia Necesitada para convertir parroquias, conventos y seminarios en lugares de acogida

11/06/2022

ACN.- «Esta guerra nace en el corazón. Un sacerdote que sirvió en la guerra me dijo que lo más terrible en la guerra es cuando la guerra te atrapa y perteneces a ella. Sucede cuando dejas de amar. Ahora vemos que esta guerra, por un lado es muy, muy terrible. Pero también vemos mucha bondad, solidaridad, el sacrificio de la gente. Se aman, se ayudan unos a otros, oran, mucha oración», así asegura a Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) el obispo auxiliar de Kamianets-Podilsky Mons. Radoslav Zmitrowicz, durante la visita de una delegación de la fundación a Ucrania.

ACN está en contacto permanente con la Iglesia local y se esfuerza por satisfacer las necesidades más acuciantes. Por el momento, cuando ya han pasado más de 100 días de conflicto, el fin de la guerra no está a la vista. Sin embargo, los socios de proyectos de ACN siguen necesitando ayuda para los desplazados, así como para su propia existencia y el mantenimiento de las obras de la Iglesia. Un reto importante para las iglesias locales a largo plazo será ayudar a curar las heridas espirituales y psicológicas de la gente, algo que en parte ya se está empezando a hacer.

Mons. Radoslav Zmitrowicz, a la izquierda. (ACN)

«El que entra en la obra de bondad, vive», continúa Mons. Zmitrowicz, «Nuestra experiencia, nuestra fe nos ilumina, entendiendo que si cambio, si me convierto, si amo, también es una influencia para la victoria de la bondad en el mundo. También en esta guerra». La diócesis de Kamiants-Podilsky se encuentra en el oeste de Ucrania, cerca de la frontera con Rumanía y Moldavia, lugar de paso de miles de refugiados y desplazados que huyen de los bombardeos.

82 proyectos y más de 3 millones de euros en ayuda

ACN ha aprobado 82 proyectos, en lo que va de año, aportando en total más de 3 millones de euros. 50 de estos proyectos están relacionados directamente con la guerra, para ayuda de emergencia, distribuida en diócesis y congregaciones religiosas. Desde el estallido de la guerra, se ha ayudado a mantener el suministro de energía de diferentes conventos, seminarios y residencias con 17 generadores.

Otra gran necesidad era sostener la movilidad de la Iglesia para hacer frente a la enorme misión pastoral y caritativa. Para ello, se ha financiado una veintena de vehículos, como coches, furgonetas e incluso dos autobuses. Los destinatarios son diócesis, las Cáritas, seminarios, congregaciones religiosas, parroquias… es decir, todos los que están directamente implicados en la ayuda a los desplazados.

No estamos solos

Desde abril también se han apoyado proyectos de estipendios de misa. De esta manera, se han podido entregar hasta la fecha 634.694 euros en estipendios de misas a sacerdotes ucranianos, tanto de rito latino como de rito greco-católico. Esta ayuda no es menos importante ahora que la labor pastoral habitual ha cesado en gran medida en muchos lugares. Muchos han abandonado o perdido sus casas, los negocios han cerrado, el suministro es catastrófico en gran parte del sureste de Ucrania, por lo que la gente ya no puede ayudar a mantener a los sacerdotes. En cambio, los sacerdotes comparten lo que tienen con el creciente número de personas que luchan por sobrevivir.

«Estamos muy agradecidos por el apoyo de Ayuda a la Iglesia Necesitada. Es muy conmovedor ver que no estamos solos. Necesitamos esta ayuda espiritual», concluye el obispo ucraniano.

Iglesia en Ucrania: Refugio de esperanza

Ayúdales aquí »