» TESTIMONIO

Fortalece la fe de los cristianos perseguidos

“La fe supera cualquier desafío”

Padre Jonathan Ukuma

En Yelwata, en el estado de Benue, Nigeria, la violencia ha dejado una huella profunda de muerte, destrucción y desplazamiento. El padre Jonathan Ukuma permanece junto a su comunidad, acompañando a los cristianos perseguidos y sosteniendo su fe en medio del dolor. Su testimonio es una llamada a la sanación en Nigeria.

Nigeria: violencia que hiere a los cristianos y deja comunidades rotas

La noche del 13 de junio de 2025 quedó marcada para siempre en la memoria del padre Jonathan Ukuma y su comunidad. Durante tres horas: disparos. No eran disparos aislados, sino un ataque organizado contra la comunidad.

“Fue una noche terrible”, recuerda el sacerdote. Durante horas, milicias armadas atacaron Yelwata, sembrando el caos y la destrucción. Muchas personas buscaron refugio en la iglesia del pueblo, que se convirtió en un lugar de protección para quienes ya habían huido de otras aldeas.

A la mañana siguiente, el horror era visible en cada rincón. Casas, alimentos y medios de vida habían sido completamente destruidos. “Vimos cuerpos irreconocibles, quemados más allá de toda identificación”, explica. El número de víctimas: 259 personas, en una comunidad cristiana ya profundamente golpeada por la violencia.

Permanecer y acompañar en medio del dolor

A pesar del trauma y del miedo, el padre Jonathan decidió quedarse. Junto a un pequeño grupo de fieles, continúa acompañando a los supervivientes que no han abandonado la comunidad.

Como sacerdote, siente que su misión es sostener la fe de su pueblo en medio de la persecución. Recuerda que «seguir a Cristo implica atravesar pruebas», pero también confiar en que Dios no abandona a los suyos.

“Dios no nos ha abandonado. La fe supera cualquier desafío”.

El dolor es profundo, pero también lo es la convicción de que el mal no puede tener la última palabra. La comunidad, aunque herida, sigue reuniéndose, rezando y buscando fuerzas para continuar.

Perdonar para sanar en medio de la persecución

Uno de los mayores desafíos para estos cristianos perseguidos es el perdón. El padre Jonathan reconoce que humanamente no es fácil, pero insiste en que es parte esencial del camino cristiano.

Explica que solo confiando en Dios es posible dar ese paso: rezar por quienes han causado tanto sufrimiento y pedir su conversión. “Para ser perdonados, también debemos aprender a perdonar”, afirma.

A pesar de todo, la comunidad intenta vivir con ese corazón abierto, convencida de que la sanación de Nigeria pasa también por el perdón y la reconciliación.

Una Iglesia que resiste y pide apoyo

Hoy, la comunidad de Yelwata vive en una situación crítica. Muchas personas han perdido todo: sus hogares, sus medios de vida, incluso a sus seres queridos. Sin embargo, la Iglesia permanece, acompañando de cerca a quienes sufren.

El padre Jonathan insiste en que no se puede permanecer en silencio ante tanta injusticia. Pide a la Iglesia universal y a todas las personas de buena voluntad que no olviden a Nigeria: que recen, que hablen, que ayuden.

“La gente necesita apoyo para recuperar su dignidad y su esperanza”, explica. Y añade que estar junto a quienes sufren es lo que realmente fortalece la fe.

Tú puedes sanar Nigeria

Miles de cristianos en Nigeria viven marcados por la violencia y el trauma. La Iglesia sigue allí, como el padre Jonathan, acompañando, sosteniendo y reconstruyendo la esperanza en medio del dolor.

Con tu ayuda, es posible llevar consuelo, apoyo y sanación a comunidades que lo han perdido todo. No dejes que la violencia tenga la última palabra en Nigeria.

Tú puedes fortalecer la fe de los perseguidos

Que la persecución no tenga la última palabra. Sana Nigeria.

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