» TESTIMONIO
“Debemos vivir sin miedo y ser fieles a nuestra vocación cristiana”
Nigeria es hoy uno de los grandes semilleros de vocaciones de África. Más de 6.500 seminaristas se preparan para ser sacerdotes en un contexto marcado por la violencia, los ataques contra comunidades cristianas y la persecución constante.
Kanwai Pius Tabat
En regiones como Kaduna, responder a la llamada de Dios implica asumir riesgos reales. Seminarios, iglesias y centros eclesiales han sido objetivo de la violencia, y muchos sacerdotes y seminaristas han sido secuestrados o asesinados.
Aun así, estos jóvenes no se detienen. Perseveran en su vocación con una fe firme, dispuestos a entregar su vida para servir a una Iglesia herida y ayudar a sanar a su pueblo. Kanwai Pius Tabat, seminarista en Kaduna, vivió el secuestro y la muerte de uno de sus compañeros. A pesar del sufrimiento, su testimonio está marcado por la esperanza:
“La sangre de los mártires es la semilla de la Iglesia. Esta Iglesia no morirá”
Tú puedes sanar Nigeria
Miles de seminaristas se preparan para ser sacerdotes en un contexto de persecución y violencia. Ellos serán quienes acompañen a los cristianos perseguidos y ayuden a sanar las heridas de todo un pueblo.
Con tu ayuda, la Iglesia puede seguir formando vocaciones que lleven esperanza, fortaleza y fe a quienes viven con miedo cada día. Tu apoyo hace posible que estos jóvenes no abandonen su camino por falta de medios y que la Iglesia siga siendo un refugio en medio de la violencia.
Te lo cuentan él aquí:







