» TESTIMONIO
Ucrania: sembrar esperanza en medio de la incertidumbre

En la ciudad ucraniana de Bila Tserkva, el conflicto forma parte de la vida diaria. La comunidad vive entre misiles, apagones y escasez de alimentos. Aun así, un grupo pequeño de católicos sigue buscando a Dios y manteniendo viva su fe.
El padre Lucas Perozzi, misionero en Ucrania desde hace más de veinte años, acompaña a estas familias, llevándoles consuelo y esperanza en medio de la adversidad. Cada día trabaja para sostener su vida espiritual y ofrecerles un lugar donde sentirse seguros y escuchados.
Un contexto donde la incertidumbre y el conflicto invaden todo
En Bila Tserkva, a unos 100 kilómetros de Kiev, los ataques con misiles son una amenaza constante. A diferencia de la capital, la ciudad no cuenta con los mismos sistemas de defensa aérea.
“Cuando llegué, hubo un gran ataque. Los misiles alcanzaron sus objetivos: un edificio se derrumbó, hubo muertos y heridos”, recuerda el padre Lucas.
La muerte está presente. Los funerales se suceden y las noticias del frente forman parte de cada conversación. “Nos enfrentamos a la muerte todos los días”, explica el sacerdote, que acompaña a una población marcada por el miedo y la incertidumbre.
Fe y resistencia en medio de la precariedad
A la violencia se suma la falta de recursos. Los apagones son diarios y pueden durar más de doce horas.
“A veces celebramos la misa a la luz de las velas o con una linterna cuando está cargada”, cuenta el padre Lucas. El agua, la electricidad y los alimentos no siempre están garantizados, y los precios continúan subiendo.
El sacerdote atiende a la pequeña comunidad católica de Bila Tserkva, que se reúne en una iglesia confiscada durante la época soviética y nunca devuelta. Hoy, los fieles deben pagar alquiler para rezar en su propio templo, renovando cada año un acuerdo con las autoridades.
Con el apoyo de los benefactores de Ayuda a la Iglesia Necesitada, se está construyendo un nuevo centro parroquial que permitirá atender mejor a la comunidad, con espacios para la oración, la pastoral juvenil y la rehabilitación de veteranos de guerra.

Gracias a tu ayuda…recobrarán la esperanza

Gracias al apoyo de generosos benefactores, la Iglesia puede mantenerse presente en lugares donde la guerra ha dejado a las personas y miedo.
Tu ayuda hace posible sostener la vida pastoral en Ucrania, llegar a quienes más lo necesitan y acompañar a los más vulnerables en su día a día. Cada gesto de solidaridad se convierte en un verdadero signo de esperanza, llevando consuelo y fe allí donde la comunidad se aferra a Dios como único refugio en medio de la adversidad.
Sé esperanza para la Iglesia en Ucrania.







