Así fue el retorno de los cristianos a sus casas en la llanura de Nínive

› Gracias a los benefectaros, ACN ha podido llevar a cabo la reconstrucción de las comunidades en el pueblo cristiano de la llanura de Nínive

09/03/2021

ACN.- El regreso de las familias cristianas a sus comunidades en la llanura del Nínive es de un 45.53% hasta el dia de hoy equivale ha 10.976 familias pero aun siguen 9.176 desplazadas. Aproximadamente antes de la invasión del Daesh habitaban 20.152 personas en la localidad.

En la localidad de Bartella, fue el primer pueblo iraquí de la Llanura de Nínive liberado de las manos de Daesh, regresaron a sus casas recién reconstruidas, las heroicas seis primeras familias ortodoxas, tras un exilio de tres años en el Kurdistán iraquí. Ahora en los pueblos de la Llanura de Nínive, que fueron ocupados y saqueados entre 2014 y 2016 por el autodenominado Estado Islámico, el olor a pintura fresca sustituye por fin el hedor a quemado.

Antes de la ocupación por Daesh, que comenzó el 6 de agosto de 2014 y terminó con su liberación el 20 de octubre de 2016, en Bartella vivían 3.400 familias. Tres enfrentamientos y destrucción dejaron cicatrices. Aproximadamente 364 viviendas han sido quemadas  y 1.372 fueron dañadas al menos ligeramente.

Una familia regresa a Nínive tras la reconstrucción. (ACN).
Mark Matti Ishaq, Bartella, Irak. (ACN).
Nohe Ishaq Sliman, Bartella, Irak. (ACN).
P. Salar Kajo en Batnaya, cerca de Teleskeof, Irak. (ACN).

Las familias vuelven a sus casas con mucha fe y esperanzas para el futuro

«Después de todo lo que ha pasado, volvimos a esta casa y pedimos ayuda  a la Iglesia en Bartella», expone Mark Matti Ishaq Zora, hijo de Matti, un agricultor del lugar a quien pertenece la casa. «Un equipo de expertos vino aquí e hizo un dictamen de todo lo necesario: pintura, instalación eléctrica, puertas y ventanas, tuberías. Esta es nuestra ciudad, nuestra vida, nuestra historia. Además, en Kurdistán estamos viviendo en malas condiciones económicas; la alimentación y los alquileres son caros. Por esto deseo decir a todas las familias de Bartella que regresen aquí. Hay agua y electricidad, y la Iglesia nos ayuda. Agradecemos a ACN que nos haya ayudado a reparar nuestra casa. Es realmente bonito volver a vivir aquí».

Nohe Ishaq Sliman propietario afirma que: «Todos regresamos a Bartella, pues es nuestra ciudad; aquí he vivido desde mi infancia», dice Nohe Ishaq Sliman mientras que un pintor, tras él, pinta la pared de su casa. «He bebido el agua del río Dijla y trabajo aquí como agricultor. Construí esta casa con mis propias manos. ¿Cómo me voy a ir? Agradezco a ACN que haya contribuido a la reparación de mi casa».

Noor Sabah Dana jóven ingeniero y responsable del (Comité de reconstrucción de Nínive) dice. «Cada día vuelven al menos doscientas familias de Erbil a Bartella, para limpiar sus casas y volverlas a hacer habitables», afirmando que es la razón por la que delante de las casas hay tantas bolsas de la basura. «La familias vienen aquí, tiran los escombros y hacen limpieza en sus casas».

La Iglesia pilar fundamental para la reconstrucción de las comunidades

Batnaya ciudad que tambien pertenece a la llanura, una ciudad mayoritariamente caldeo-cristiana, situada a unos 24 kilómetros al norte de la megalópolis de Mosul. Quedó destruida a finales del año 2016 debido a los enfrentamientos entre Daesh y el ejército iraquí. Aunque previamente había sido tomada y asediada por los yiahdistas durante más de dos años, echando a sus vecinos al grito de: “Convertíos al Islam o morid”.

“La gente nos dice que quieren regresar, quieren reconstruir sus casas y seguir con sus vidas. Y comenzar desde cero pero con fe, con mucha fe. La pregunta no es ayudar, o no ayudar, sino más bien, ser o no ser. Y ustedes nos están ayudando a seguir aquí.” Comenta el P. Salar Kajo, sacerdote caldeo que hoy coordina los trabajos de reconstrucción para que Batnaya, que significa en arameo “Casa de barro”, vuelva a la vida.

El Comité de Reconstrucción de Nínive lleva a cabo la reedificación gracias al trabajo de las tres iglesias locales con presencia en la Llanura de Nínive: la siro-católica, siro-ortodoxa y católico caldea. “Estas personas están fueran de sus pueblos durante más de 2 años. Han tenido que pagar alquiler por su alojamiento y no han podido trabajar. Más del 80% de Batnaya ha sido dañada. Esto significa que tenemos que trabajar muy duro para reconstruir casas e infraestructura”, afirmó el sacerdote.

“Tienen su esperanza puesta en nosotros y confían en nosotros. La Iglesia es la única organización que se ha movilizado para reconstruir estos pueblos. Pertenecemos a estas tierras. Si no regresamos a estos pueblos, eso significa que no habrá más cristianismo en Irak” concluye Kajo destacando ademas con alegría cómo el proyecto es un ejemplo de esperanza y ecumenismo entre hermanos cristianos.