» TESTIMONIO
«No solicitamos un bien de lujo, sino una herramienta de trabajo»
En Tierradentro, las Hijas de la Caridad recorren cada semana caminos de montaña para estar cerca de las comunidades que acompañan.
Para ellas, contar con un vehículo no es una comodidad: es lo que les permite llegar hasta quienes necesitan su presencia.


› Una misión que depende de poder llegar
Desde Vitoncó, las hermanas recorren largas distancias para visitar a enfermos, acompañar a familias y niños, atender a personas con discapacidad y llevar la catequesis a diferentes comunidades.
Pero los caminos de montaña y las malas condiciones de las carreteras han ido deteriorando el vehículo con el que realizan estos desplazamientos.
«Casi toda nuestra actividad pastoral se desarrolla por medio del vehículo, debido a las distancias y para poder realizar un acompañamiento pastoral más efectivo».



«Nuestra labor se sigue desarrollando cada día en medio de la comunidad indígena»
Después de nueve años utilizando el vehículo actual, las averías y reparaciones se han convertido en una dificultad cada vez mayor.
Las hermanas explican que han sufrido fallos mecánicos graves durante desplazamientos por zonas aisladas, poniendo en riesgo su seguridad y dificultando su labor.
Por eso, su petición es sencilla:
«No solicitamos un bien de lujo, sino una herramienta de trabajo segura que nos permita continuar con nuestra vocación de servicio sin poner en riesgo la vida».

› Seguir llegando hasta las comunidades
Para las Hijas de la Caridad, tener un vehículo en buenas condiciones significa poder seguir estando presentes en las diferentes veredas y comunidades de Tierradentro.
Cada camino recorrido es una oportunidad para visitar a un enfermo, acompañar a una familia, llevar la catequesis o simplemente estar cerca.
Tu ayuda puede poner en marcha esta misión y permitir que las hermanas sigan llegando hasta quienes más las necesitan.







