España se suma con fuerza a «Un millón de niños rezando el Rosario»

Alumnos y profesores del Colegio Montaigne de Jerez de la Frontera, rezando el Rosario. (ACN)
Alumnos y profesores del Colegio Montaigne de Jerez de la Frontera, rezando el Rosario. (ACN)
España se suma con fuerza a «Un millón de niños rezando el Rosario»
Cientos de colegios, parroquias y familias han participado un año más en la jornada de oración, impulsada por Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN)
ACN-. La iniciativa internacional «Un millón de niños rezando el Rosario», promovida anualmente por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), ha vuelto a resonar con fuerza en toda España. Desde centros educativos, hasta parroquias de diversas diócesis, miles de pequeños y jóvenes de 100 instituciones se han congregado para pedir por la paz y la unidad en el mundo, uniendo sus voces a las de niños de los cinco continentes. Entre las numerosas instituciones participantes destacan centros como el Col·legi Les Alzines Bell-lloc en Girona (con más de 1.000 alumnos), el Colegio la Consolación de Granada (con cerca de 800 participantes) o el Colegio Grazalema en Cádiz (con más de 600 escolares), demostrando el profundo arraigo de esta convocatoria eclesial en nuestro país.
Fidelidad a la cita
El compromiso del ámbito educativo ha sido clave en el desarrollo de la jornada. Un ejemplo representativo es el del Colegio Montaigne de Jerez de la Frontera (Cádiz), centro que lleva años respondiendo de manera activa a la llamada de ACN. Francisco Marín, director general del colegio, destaca el trasfondo de esta implicación: «Pusimos en contacto al departamento de pastoral con la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada y, desde ese momento, hemos participado todos los años en esta iniciativa que convoca a miles de niños de todo el mundo para pedir por la paz y por la unidad».

Miles de niños y jóvenes unidos
En las aulas y patios se vivió un ambiente de profunda oración y fraternidad. El propio Francisco Marín enfatiza cómo este gesto responde al contexto global actual y a la misión formadora del centro: «Unir a tantas voces infantiles en nuestro colegio para confiar en Dios ante todas estas dificultades nos llena completamente de orgullo». Este sentimiento ha sido compartido por multitud de comunidades escolares en distintos puntos de España, como el Colegio Canigó en Barcelona, el Colegio Diocesano Jesús Nazareno en Córdoba o el Colegio Bética Mudarra, donde los alumnos prepararon y vivieron el rezo del Rosario con especial devoción.
Parroquias y familias
Más allá del ámbito puramente escolar, las comunidades parroquiales y los movimientos eclesiales desempeñaron un papel fundamental en la difusión de la iniciativa. Parroquias como la de Asunción de Nuestra Señora en Benaguasil (Valencia), la Purísima Concepción en Málaga o la parroquia de San Fulgencio y San Bernardo en Madrid sumaron a multitud de familias, niños de catequesis y feligreses. Del mismo modo, monasterios como el de las Adoratrices Perpetuas Monasterio de Cristo Rey y comunidades eclesiales en regiones como Galicia, Andalucía, Cataluña o Castilla y León hicieron suya esta jornada global de intercesión.
La respuesta masiva registrada en los formularios de inscripción de ACN España refleja no solo la consolidación del proyecto en el país, sino también el deseo vivo de las nuevas generaciones por convertirse en agentes de paz. Con las cuentas del Rosario en las manos y guiados por el ejemplo del Santo Padre y de toda la Iglesia universal, miles de niños españoles han recordado al mundo que la oración sencilla y sincera sigue siendo la herramienta más poderosa para transformar las realidades de conflicto e inseguridad.
León XIV, unido a la oración del rosario
El Papa León XIV rezó el jueves 1 de octubre el Rosario junto a cientos de niños en los Jardines Vaticanos, unido a los participantes de la iniciativa «Un millón de niños rezando el Rosario». En la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos, ante unas 1.300 personas, León XIV se unió al rezo de los misterios luminosos junto a los niños. Antes de comenzar, el Papa recordó el motivo que les había reunido: pedir «la paz de todos los niños, especialmente para aquellos que viven donde hay guerra, en tantos países de la tierra».
El Pontífice quiso hacerles conscientes de que aquella oración trascendía los límites del Vaticano. «Un millón de niños están rezando con ellos», recordó, unidos por una misma intención. «Piensen: cincuenta millones de Ave María que se elevan al Cielo desde todas partes y en todas las lenguas de la tierra», afirmó.















