» TESTIMONIO

«La Santa Misa sostiene la esperanza en medio de la violencia»

En Colombia, décadas de conflicto armado han dejado miles de familias desplazadas, comunidades marcadas por el miedo y sacerdotes que arriesgan su vida para permanecer junto a su pueblo. 

En la diócesis de Tibú, monseñor Israel Bravo Cortés conoce de cerca esta realidad. Ante la violencia y la desesperanza, la Iglesia está llamada a ser una presencia de misericordia, anunciar la paz de Cristo y abrir nuevos horizontes. Con tu ayuda, los sacerdotes pueden continuar esta misión.

 › Permanecer junto a quienes viven bajo la amenaza de la violencia

Colombia sufre las consecuencias de un conflicto armado que ha provocado el desplazamiento de millones de personas, miles de desapariciones y la muerte de innumerables hombres y mujeres. En las zonas rurales, el narcotráfico han transformado la vida de las comunidades. La pobreza se agrava en las regiones fronterizas.

En medio de esta realidad, los sacerdotes continúan acompañando a sus fieles. Su misión no está exenta de peligro: durante las últimas cuatro décadas, cerca de un centenar de sacerdotes han sido asesinados en Colombia y varias decenas han sido secuestrados. 

En una región en la que la gente ya no sueña con tiempos mejores, sabemos que desempeñamos un papel decisivo en la proclamación del Señor Jesucristo

 › Una Iglesia llamada a anunciar la paz donde reina el miedo 

Monseñor Israel Bravo Cortés, obispo de Tibú, conoce las heridas que deja la violencia en las personas y en las familias. 

«Una zona como la nuestra, tan marcada por la violencia y la muerte, necesita a Dios», explica el obispo. Sus palabras reflejan que esta realidad también requiere recuperar la esperanza, abrir el corazón a Dios y construir una cultura en la que la paz sea posible.

 «Tenemos el deber de construir una nueva cultura en la que el mensaje de paz del Evangelio ocupe un lugar central».

Pero esta misión necesita apoyo. En distintas diócesis colombianas, muchos sacerdotes afrontan dificultades materiales que hacen aún más complicado continuar su labor pastoral. Los estipendios de Misa contribuyen a su sostenimiento y les permiten permanecer junto a quienes más necesitan su presencia.

›Abrir nuevos horizontes a través de la fe

Para monseñor Israel Bravo, la misión de la Iglesia va más allá de denunciar el sufrimiento. Consiste también en practicar la misericordia, acompañar a quienes han perdido la confianza en el futuro y anunciar que la violencia no tiene por qué ser la última palabra.

«Nos sentimos llamados a practicar la misericordia y a ser una Iglesia misionera y portadora de esperanza», afirma. Estas palabras resumen la entrega de tantos sacerdotes que, aun en medio del peligro, siguen celebrando la Eucaristía, administrando los sacramentos y ofreciendo cercanía espiritual a sus comunidades.

Con tus estipendios de Misa, ayudas a sostener a estos sacerdotes para que puedan seguir celebrando la Eucaristía y anunciando el Evangelio. Tu generosidad permite que la Iglesia permanezca junto a su pueblo y siga siendo portadora de paz y esperanza.

Ayuda a los sacerdotes de Colombia a permanecer junto a quienes más los necesitan.

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