“Hoy, en Homs, las iglesias son los lugares más seguros”

› Entrevista con Mons. Selwanos Alnemeh, arzobispo sirio-ortodoxo de Homs

18/01/2019

ACN, Josué Villalón (Homs, Siria).- La guerra en Siria ha provocado una de las mayores catástrofes humanitarias desde la Segunda Guerra Mundial, según los datos de las grandes organizaciones internacionales. Cerca de 12 millones de personas viven fuera de sus casas, 7 millones incluso han huido ya del país, y las cifras de muertes rondan el medio millón.

Pero en medio de tantas calamidades hay historias de esperanza. Una de ellas, es la creciente unidad entre las comunidades cristianas, divididas en diversos ritos y credos. Ahora que la guerra se está alejando de algunas partes del país, los proyectos de reconstrucción han unido a la comunidad católica y ortodoxa. Hablamos con Mons. Selwanos Alnemeh, líder de la Iglesia sirio-ortodoxa en la ciudad de Homs, que está trabajando junto con la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) en la reconstrucción de cientos de casas de familias de su comunidad.

Mons. Selwanos en la iglesia de San Miguel, Homs. (ACN)

¿Cuál es la situación actualmente en Homs?

Dentro de la ciudad hay bastante seguridad. Poco a poco se está volviendo a la normalidad. Pero es difícil recuperar barrios enteros que han quedado destruidos por años de bombardeos y la falta de trabajo hace que aún muchas familias vivan con mucha precariedad. Los más afortunados que conservan su trabajo o que han podido reabrir sus negocios, apenas ganan unos 50 dólares al mes, lo que hace imposible pagar un alquiler y llenar la cesta de la compra a la vez.

¿Cómo valoráis los proyectos de reconstrucción de casas apoyados por ACN?

Es una ayuda imprescindible. Es la única manera de que cientos de familias que han perdido sus hogares por la guerra, puedan recuperarlos y regresar a Homs. Además los trabajos de reconstrucción coordinados por la Iglesia están siendo exitosos, está supervisado por un equipo de profesionales lo que hace que los costes ser reduzcan, comparado a otras experiencias en las que los propios propietarios han reformado sus hogares. Se ha hecho una primera fase de reconstrucción de 100 viviendas, junto a la comunidad católica melquita. La experiencia ha sido muy buena, esperamos seguir avanzando.

Junto con las casas, también se está trabajando en reconstruir las iglesias. ¿Por qué es importante recuperar cuanto antes los templos?

Es una necesidad para toda la comunidad, para la gente. El templo es el lugar de oración, donde nos reunimos y compartimos nuestro día a día. Reconstruir las iglesias es reconstruir el alma y devolver la esperanza en nuestra tierra herida. Hoy en Homs los templos son los lugares más seguros, hay calma, la gente se siente acogida y en paz. Por ejemplo, los niños no tienen dónde ir, fuera de esta zona del casco histórico donde se concentran nuestros templos. Aquí tienen un patio donde también poder jugar. Hemos presentado una propuesta para reconstruir 6 iglesias de nuestra comunidad sirio-ortodoxa. De momento solo hemos podido recuperar la catedral del Sagrado Cinturón de Santa María.

Otro punto importante de la ayuda ofrecida por la Iglesia es la educación. ¿Cuántos niños estáis ayudando con becas escolares?

Estamos ayudando a niños y jóvenes en las distintas etapas de escolarización. Tenemos 1.000 alumnos universitarios. Para la escuela unos 800. La ayuda es principalmente para transporte, para material y para gastos de administración del colegio. Los gastos totales suelen ser unos 100 euros por alumno universitario al año y unos 40 euros para los que van al colegio.

¿Por qué apreciáis este tipo de proyectos de ayuda a educación?

Es importante ir a la universidad para tener mejor educación, más conciencia social y mejores trabajos en el futuro. Las familias son realmente pobres y aprecian mucho que sus hijos puedan continuar sus estudios, se formen y puedan tener un buen trabajo en el futuro con el que ganarse la vida.

¿Lleváis a cabo también un trabajo muy necesario hoy en día con los huérfanos de la guerra?

Si, antes de la guerra nuestra Iglesia atendía a unos 25-30 huérfanos de padre o madre. Actualmente tenemos unos 225 huérfanos y también atendemos a unos 100 niños con distintas discapacidades. No tenemos apoyo de otras organizaciones. Como Iglesia somos responsables de ayudarles, fomentar su apoyo, y apoyar a sus familias a que les ayuden. Algunos de estos chicos son hijos de padres o sus madres que han muerto en un bombardeo, o por un ataque terrorista. Yo mismo viví en un orfanato de la Iglesia durante 8 años ya que perdí a mi padre desde que era muy pequeño. Conozco de cerca esa realidad y por eso no queremos dejarles solos.

¿Algún mensaje para los benefactores de ACN que están sosteniendo estos proyectos?

Lo primero de todo, quiero darles las gracias de corazón. Además aprecio mucho que vengáis aquí en estos difíciles momentos. También agradezco al resto de organizaciones humanitarias. Quiero insistir en vuestra ayuda para que la gente pueda vivir aquí. Los sirios están muy necesitados, la ciudad de Homs ha sido el lugar que más ha sufrido en la guerra de Siria. Además la comunidad cristiana de la Ciudad Vieja de Homs ha sido la más castigada por la guerra, aquí en este barrio se han producido los peores enfrentamientos. Así que vuestra ayuda está haciendo mucho bien.

¿Qué piensas del Papa Francisco?

El Papa Francisco está haciendo muchas cosas por los más pobres, tiene una gran cercanía hacia ellos. Es un padre espiritual para los huérfanos. Él vivió con huérfanos y conoce bien sus sufrimientos. Está en nuestros corazones, es un hombre humilde y por eso nos gusta mucho.

¿Incluso es un padre para los ortodoxos también?

Nuestro patriarca, Ignacio Aphrem II, es nuestra cabeza. Él es muy amigo del Papa y le apreciamos mucho.

¿Cuándo terminará la guerra?

La guerra aún no ha terminado porque este un asunto no solo de los sirios. Hay otros intereses, es una guerra económica, como ha dicho el Papa Francisco que es una Tercera Guerra Mundial, pero encubierta, fría. Podemos verlo en el norte de Siria, la guerra continúa entre Rusia, Turquía, Estados Unidos. Hacemos nuestro deber creando conciencia sobre los cristianos en Siria, pedimos paz para el mundo y oramos por todos los cristianos de Siria y del mundo entero.