Mons. Alberto Ortega: “No se puede concebir un Oriente Medio sin cristianos”

› El Nuncio de Irak y Jordania ha destacado la importancia de la jornada de oración y reflexión que va a celebrar el Papa Francisco en Bari junto a los patriarcas de las iglesias orientales mañana sábado 7 de julio

06/07/2018

ACN.- El Nuncio de Su Santidad en Irak y Jordania, Mons. Alberto Ortega, visitó el pasado miércoles la oficina de Ayuda a la Iglesia Necesitada en Madrid. Durante la visita a la fundación pontificia en su ciudad natal, Ortega ha destacado la importancia del gran evento de oración y reflexión que va a celebrar el Papa Francisco en Bari junto con el resto de patriarcas de las iglesias orientales mañana sábado 7 de julio. En él se abordará la complicada situación de los cristianos en la región.

Es un gesto para “mirar hacia Oriente”, ha explicado, “el lugar donde ha nacido la fe, donde se debería vivir la paz y, sin embargo, hay conflictos.  Un lugar donde los cristianos están llamados a desempeñar una labor importantísima”.

Para el Nuncio en Irak y Jordania “convocar este gesto es muy bonito por el valor de la oración que tiene, que es lo que más vale, y la oración juntos: todos católicos, ortodoxos, cristianos… van a rezar juntos, e indirectamente van a llamar la atención a la comunidad internacional para apoyar la paz y el desarrollo en estos países y para apoyar la presencia cristiana como un bien para todos”.

El Nuncio de Irak y Jordania, Mons. Ortega durante la Santa Misa celebrando el Domingo de Ramos en Qaraqosh

“No se puede concebir un oriente medio sin cristianos. No sería Oriente Medio, sería otra cosa y es muy importante mantener este gesto de que grupos de fe diversa pueda convivir juntos, respetarse y construir juntos el país”, ha añadido Monseñor Ortega.

En Oriente Medio los cristianos siempre han tenido la misión de “ser instrumentos de paz y reconciliación, de unidad y desarrollo. Es una misión de ser testigos silenciosos, porque allí no se puede predicar abiertamente la presencia del Señor”.

Pero “esta misión muy sencilla y muy discreta transforma la realidad y toca los corazones”, ha señalado, “y se manifiesta a través de las distintas actividades de la Iglesia: las escuelas, los dispensarios, los hospitales, toda la acción caritativa de la Iglesia”.

Un nuevo cardenal bienvenido por  los musulmanes

Monseñor Ortega acaba de regresar de Roma tras participar en el Consistorio de creación de los nuevos cardenales, entre ellos, del Patriarca caldeo Luis Sako.

En su opinión, este gesto del Papa Francisco es “un apoyo a los cristianos de Irak, de todo Oriente Medio, de toda la región” y ha sido una noticia recibida con gran gratitud y alegría.

“La noticia ha tenido muy buena acogida no sólo por los cristianos,  sino también por los musulmanes. Ha habido un montón de muestras de aprecio y cercanía que le han llegado al Patriarca de parte de los musulmanes, empezando por el presidente de Irak, primer ministro, el ministro de Asuntos Exteriores, muchas personalidades, y también gente sencilla que han visto en este nombramiento un gesto de cercanía del Papa por el país y por los cristianos”.

El nuevo cardenal Luis Sako tendrá ahora una voz “más fuerte, más sostenida, con más autoridad moral” para apoyar y defender a los cristianos en su país, ha afirmado.

Ya han regresado casi la mitad de los cristianos

El Nuncio de Irak ha afirmado que la situación del país está ahora “algo mejor” y que poco a poco los cristianos están regresando a sus casas en la Llanura de Nínive, “gracias a la ayuda de organizaciones como Ayuda a la Iglesia Necesitada y otras, así como de algunos gobiernos”.

“Casi la mitad de los cristianos han regresado a sus casas y es una buena noticia. En Qaraqosh, la ciudad con mayor número de cristianos, más de 5.000 familias han regresado. Poco a poco en algunas de las aldeas cristianas la vida está recuperando su aspecto normal”, ha señalado.

Sin embargo, el Nuncio en Irak ha añadido que “queda mucho por hacer” y que espera “que las ayudas sigan llegando porque ellos pueden regresar si tienen su casa, si encuentran trabajo, y para eso es fundamental que siga la ayuda internacional, la ayuda de la iglesia, porque ellos perdieron todo a causa de su fe”.

En definitiva, los cristianos de Irak quieren “que se les reconozca cada vez más como ciudadanos, con los mismos derechos y obligaciones que el resto de personas y que se aprecie la labor que hacen para el bien de todos. Muchas veces son los mismos musulmanes, sus vecinos, los que dicen que quieren que se queden y que no se vayan porque con ellos se está mejor”.

Para el Nuncio en Irak, los cristianos de Irak han dejado dos lecciones para toda la Iglesia universal: “el valor de la fe  y su unión con el Señor, por el que lo han perdido todo sin pensárselo dos veces y por el que han renunciado a su casa a su trabajo…”

Así como la “lección espectacular del perdón. Oír a estos cristianos que perdonan y que rezan por los que les han perseguido es un testimonio de la acción del Señor. Humanamente es muy difícil perdonar al que te ha echado de casa, el que te ha hecho que perdieras todo o ha asesinado a un pariente”.

De 2011 a junio de 2018, ACN donó casi 40,1 millones de euros para proyectos pastorales y ayuda de emergencia en Irak. Solo en 2017, ACN apoyó proyectos por 9,3 millones de euros. La fundación pontificia es la organización de ayuda más activamente involucrada en la Llanura de Nínive.