Piden al Papa que las víctimas de Kandhamal sean reconocidas como ‘mártires de la fe’

› Así lo ha pedido el activista de la India John Dayal en una carta dirigida al Sumo Pontífice

27/08/2018

ACN.- Que las víctimas de Kandhamal, India, sean reconocidas como “mártires de la fe”, es la petición de John Dayal en una carta dirigida al Papa Francisco. El activista indio y ex presidente de la All India Catholic Union a nivel nacional ha hecho este llamamiento a propósito del 10mo aniversario de la violencia anticristiana perpetrada por los fundamentalistas hindúes. “La fe de los cristianos de Kandhamal debe ser reconocida siguiendo el modo en que la Iglesia siempre ha reconocido un sacrificio semejante”, escribió. “Hemos presionado a fin de que los muertos cristianos en los hechos de violencia sucedidos en 2008 en Kandhamal, sean reconocidos por las Iglesia como Mártires de la Fe. Esto es lo que son”.

Mientras tanto el arzobispo de Cuttack-Bhubaneswar, Mons. Jonh Barwa, ha iniciado este proceso de manera formal. “Como responsable de nuestra Iglesia, siendo el Papa, nos dirigimos a él y rogamos para que este proceso sea acelerado. Esto dará renovada frescura y juventud a la Iglesia de la India y fortalecerá la fe de todos nosotros”.

1500 jóvenes católicos durante un retiro espiritual para en la Diócesis de Cuttack-Bhubaneswar, India

En la carta de Jonh Dayal se lee: “Más de 60.000 niños, mujeres, hombres, ancianos, jóvenes, recién nacidos y mujeres encinta huyeron y se internaron en el bosque. Por muchos años más, 30.000 de ellos tuvieron que permanecer viviendo en campos de refugiados. En más de 400 aldeas se hizo una purga de cristianos que se prolongó durante casi un año; más de 6.000 casas fueron destruidas, sin contar otras 300 iglesias, y cada escuela, hospital, hogar o asilo construido por el clero o las religiosas a lo largo de 50 años”. Asimismo señala la muerte de 120 personas entre las que se encontraba el Pbro. Bernard Digal, dalit, quien era tesorero de la arquidiócesis.  “Numerosos pastores, evangelizadores y predicadores laicos perdieron la vida a golpes de espada, machetes, martillos o víctimas del fuego, y afrontaron la muerte con valentía, en lugar de renunciar a la fe. Muchas mujeres fueron violadas, y entre ellas, una religiosa”.

Sor Meena Barwa fue la religiosa a la que sometieron los hindúes. Hoy su madre Regina recuerda el terrible episodio: “Estábamos en casa, rezando, porque nos habían avisado que las personas habían huido al bosque para salvarse. Estaba aguardando alguna noticia de sor Meena, que trabajaba en el centro pastoral, cuando me llamó mi hermana mayor, llorando. Me contó lo que le habían hecho a mi hija. Comencé a llorar desesperada y luego me desmayé. Mi marido también lloraba, mientras repetía: ‘¿Cómo han podido hacer esto a mi hija, que yo he ofrecido a Dios?’”.

Según publica Asia News la carta también recuerda a siete cristianos inocentes que fueron acusados del homicidio del gurú hindú Swami Lakshmanananda, motivo por el que iniciaron la turba contra la comunidad. Los condenados continúan encarcelados por esta causa. “Aún no se ha hecho justicia para los sobrevivientes y las víctimas de Kandhamal”, concluye.