Burkina Fasso: Sylvie se convirtió al cristianismo y ahora es catequista de adultos

› «Soy el primer convertido bautizado en nuestra familia, y nada puede impedir que continúe»

25/04/2017

ACN.- Sylvie es catequista de adultos en Burkina Fasso despues de su conversión al cristianismo. Ella es una cristiana ejemplo de la fe y la esperanza que renace en tierras africanas, la misma que se manifiesta en una Iglesia católica que ha cuadruplicado hasta los 214 millones el número de fieles, en los últimos 35 años.

Originaria de este país de África, Sylvie es hija de padres musulmanes y fue educada en el islam. Ella misma confiesa haber estado «activa en la asociación de musulmanes estudiantes de secundaria». Pero el amor por un chico cristiano hizo que su vida cambiara completamente. Se convirtió al cristianismo y ahora es catequista de adultos y madre de familia. 

Catequistas y niños en el Centro de Catequesis de Namungu

Le había tocado primero convencer a sus padres de que quería casarse con un cristiano. Luego buscar respuestas a las preguntas que venían a su mente cuando miraba la cruz fija al lado del altar. Y por último, ver en las señales de Dios que le hablaba a través de sueños, Su deseo de hacerla hija suya mediante el sacramento del Bautismo.

De esta manera Sylvie se convirtió, y tanto ella como su familia recibieron el bautismo. Justo en ese momento comenzaba otra historia que no estaría lejos de cargar con la cruz y sufrir la persecución tal como Jesucristo muchos siglos atrás.

Ahora debido al fundamentalismo islámico, miles de cristianos en África son perseguidos, y la convivencia entre estos y los musulmanes está en vilo, especialmente en la región subsahariana. Sylvie ha sido testigo de esta discriminación a causa de la fe. «Después del bautismo, he experimentado una gran persecución en mi familia de origen», cuenta. «Mis hermanos han cortado todos los lazos conmigo. Pero yo los comprendo y perdono. Una vez le dije a mi padre: “Soy cristiana, puede aceptarlo o no, pero no va a cambiar nada en mi decisión de vida. Tengo siempre el mismo cariño y el mismo respeto hacia usted”. Y añadí: «Soy el primer convertido bautizado en nuestra familia, y nada puede impedir que continúe».

Decidida a seguir los caminos de Jesucristo, Sylvie ha aceptado una nueva misión. Ahora ella es una de las catequistas dispuestas en primera línea a la evangelización de Burkina Fasso y al mismo tiempo de su continente.
La Iglesia joven en África necesita de estos laicos comprometidos para mantener, alentar y fortalecer la fe de las comunidades. Y a su vez, ellos requieren de nuestro apoyo para su formación. Ayuda a la Iglesia Necesitada  ha colaborado en la formación de 4.372 catequistas en 2016 y para este año mantiene sus proyectos para que puedan realizar talleres de desarrollo espiritual, para financiar las publicaciones y material catequético, así como para el sostenimiento de agentes pastorales.