“El papel de la Iglesia en Nicaragua nos ha sorprendido a todos”

› Entrevista con Israel González Espinoza, periodista católico nicaragüense que ha tenido que huir del país

04/10/2019

ACN.- Nicaragua es un país en una crisis política, social y también económica que se ha agravado enormemente desde abril de 2018. La Iglesia ha tenido un papel protagonista en la mediación entre los manifestantes que piden democracia y los grupos afines al actual presidente Daniel Ortega. Sin embargo, ésta no ha estado fuera de las represalias y la violencia por parte de la policía y formaciones parapoliciales. En un ambiente de violación de derechos humanos, los medios de comunicación también están siendo presionados, incluso la prensa católica ha sufrido ataques y amenazas.

El periodista nicaragüense Israel González Espinoza conoce de cerca esta situación. Trabajaba para la sección de religión de La Prensa, uno de los periódicos generalistas más importantes de Nicaragua. Tuvo que huir de su país por las amenazas y desde mayo vive exiliado en España. Habla con la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada en el programa de Radio María “Perseguidos pero no olvidados” de esta última semana.

Israel González Espinoza.

¿Cómo valoras el papel de la Iglesia en Nicaragua en la crisis que atraviesa el país?

Ha sido la que ha liderado desde el primer momento la mediación entre grupos políticos. Además es la defensora de los derechos humanos y además ha tenido una voz profética de denuncia entre aquellos que quieren acallar las voces del pueblo.

¿Y cómo ha sido el trato hacia la prensa católica por parte del gobierno?

Los periodistas también estamos asediados y perseguidos y entre ellos no se escapan ni los medios de comunicación de la Iglesia católica. Hemos tenido compañeros de la comunicación institucional de la Diócesis de Matagalpa a los que han robado equipos y han sido amenazados. También cuando se agredió en Diriamba a los obispos por parte de la policía, se vieron afectados muchos periodistas, incluyendo personas de radios y televisiones católicas de Nicaragua. El acoso es constante y las amenazas no frenan. 

¿La gente está siendo consciente del papel pacificador de la Iglesia de Nicaragua?

La labor de la Iglesia nos ha sorprendido a todos. Tanto es así que en las últimas encuestas, la Iglesia es la institución en la que más confían los nicaragüenses, precisamente por ser la voz de aquellos que no tienen voz en Nicaragua. Hace unos días, en Masaya -una ciudad donde los grupos opositores a Daniel Ortega son muy fuertes- se celebraba la fiesta de San Jerónimo, patrono de la ciudad. La gente ha acudido en masa a la Misa mayor y juntos han orado por la justicia y por la paz, junto al Cardenal Leopoldo Brenes. La gente ha acudido a las Iglesia incluso con la bandera nacional, porque no se puede sacar ni por la calle, porque la policía lo identifica como un signo subversivo y puedes tener problemas. 

¿Y crees que aquí en España estamos siendo conscientes de lo que pasa en Nicaragua?  

Tengo dos percepciones, por un lado me parece que los grandes medios de comunicación no le han prestado la atención debida a la situación en Nicaragua. Otra percepción más positiva, es que los españoles y sobre todo la Iglesia española es muy solidaria con lo que está pasando, con las personas que estamos huyendo de mi país y sobre todo con los que se quedan. Me ha encantado ver la solidaridad y la hermandad que nos hace sentirnos como en casa.

¿Cómo has vivido la situación de tener que huir del país?

Tuve que tomar esta decisión por mi familia, porque les estaba exponiendo a un acoso sistemático y una tensión terrible cada vez que aparecía en televisión, en radio o en la prensa. Me he marchado para que les dejaran en paz, pero mi compromiso como cristiano y como periodista siempre ha sido estar junto al pueblo. En mi país es muy difícil ser periodista, porque la prensa independiente, incluso la prensa de la Iglesia está sufriendo acoso. Parece que no hay solución, pero siempre la voz de la Iglesia está sonando alto y fuerte, y esto da mucha esperanza. 

¿Cuáles podrían ser las soluciones para que Nicaragua vuelva a la normalidad?

Los obispos plantearon al presidente Daniel Ortega una hoja de ruta de democratización del país. La Iglesia, junto a un equipo de asesores, en el marco de diálogo nacional que se puso en marcha, , pidió el adelanto de elecciones, la refundación del organismo electoral y los distintos poderes del estado para que haya gente independiente velando por ellos. El gobierno no ha querido escuchar esta propuesta. El mecanismo propuesto por la Iglesia está dentro del marco constitucional y ya se había llevado a cabo en el año 1989. 

¿Qué momento de esta crisis te ha impactado más?

Creo que es el ataque de Diriamba a los obispos. Todos los prelados del país acudieron a esta ciudad al sureste de Nicaragua para ayudar a unas personas que estaban siendo perseguidas por la policía y que se habían recluido en el interior de una iglesia. Cuando llegaron allí las obispos, la policía rodeó el templo, entró dentro y empezó a desalojar a todos a golpes. Los obispos también fueron agredidos.

¿Es cierto que Nicaragua es un país muy mariano?

Decimos que María es de Nicaragua, y Nicaragua es de María. Es un pueblo que ama profundamente a la Inmaculada Concepción, nuestra patrona, es un pueblo que reza fervientemente el rosario por la paz. También tenemos otra frase: “Por María vendrá la paz, la reconciliación y la justicia”. Pedimos a Nuestra Señora que nos de la fuerza y la esperanza para seguir trabajando por la paz en nuestros país.

Último mensaje para tus amigos y familia

Quiero decirles que no pierdan la esperanza, que no estamos solos, tenemos muchos amigos en el mundo y sobre todo a la Iglesia, que está en todo el mundo, y que sigue orando por Nicaragua. Repito como ha dicho Mons. Silvio Báez, “pronto la crucifixión del pueblo de Nicaragua va a transformarse en una resurrección”.