“Estamos ansiosos por llevar en oración a los países que están sufriendo”

› La Iglesia perseguida y necesitada continúa enviando mensajes de apoyo a ACN ante el coronavirus

06/04/2020

ACN, Blanca Tortosa.- En estos días en los que las cifras de contagio por coronavirus siguen creciendo en todo el mundo, los cristianos que sufren persisten en su entrega de acompañamiento espiritual a todos los hermanos de Occidente. Así, continúan llegando a la Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada – ACN mensajes de cercanía y solidaridad desde todos los rincones del planeta.

Desde Sri Lanka nos envían un mensaje, justo cuando está apunto de cumplirse un año del ataque terrorista que tuvo lugar el Domingo de Resurrección en el que murieron casi 300 personas y más de 500 fueron heridas en tres iglesias cristianas. Los monjes benedictinos nos cuentan que estos días en el país se han confirmado más de 100 casos del virus y que, como en la mayoría del mundo, ellos también viven confinados. Sin embargo, nos dicen: “los monjes en Sri Lanka rezamos por el mundo entero todos los días desde las 7.30 pm hasta las 8.30 pm antes del Santísimo Sacramento. Y debo hacerle saber que mientras oramos por el mundo entero, no hemos olvidado a ACN. Oramos para que el Buen Señor pueda protegerles, ya que creemos en un Dios que es Bueno. Tenga la seguridad de nuestra cercanía espiritual con usted en este momento de perturbación».

Una mujer reza en una iglesia de Mannar, en Sri Lanka

En el Seminario mayor de Saint Cyprien en Kikwit, República Democrática del Congo, el rector, P. C. Ndaka nos hace llegar su cariño y cercanía a través de sus palabras para “este periodo de prueba para todos”. En su mensaje, el rector nos invita a la esperanza: “En situaciones de desesperación, Marta nos invita a confesar a Jesús como Hijo de Dios y a creer en Él hoy en medio de la angustia que atraviesan nuestro mundo y muchas familias. Como Marta, que podamos convertirnos en estos «mediadores» que interceden por nuestros hermanos y hermanas, por nuestro mundo, diciendo al Señor: «El que amas está enfermo». También de esta manera, rezando unos por otros, podemos activar nuestra oleada de solidaridad y esperanza.” Además, asentados en la confianza total puesta en el Señor, desea a todos los cristianos de Occidente “un gran valor y esperanza en Dios que nunca abandona a sus fieles”.

Desde Chad, otro de los rincones del mundo más azotados por el sufrimiento de la pobreza y la inseguridad por la persecución religiosa, el padre Donatien nos escribe: “Comparto dolorosamente sus sufrimientos y como no tengo poder para detener este mal, le pido al Dios Todopoderoso que lo alivie, que sane y que detenga esta pandemia de Covid-19 y que recompense a todos los que se sacrifican por la curación de otros”. El padre Donatien le pide al Señor con gran confianza por los frutos buenos que seguro traerá el sufrimiento de esta pandemia: “Dios escuchó el grito del pueblo israelita… Dios le trajo a Moisés una serpiente para sanar a todos los que eran víctimas de la mordedura de serpiente: Que escuche nuestras oraciones y nos salve”.

También desde África, la Hermanas Franciscanas de Nuestra Señora del Monte, en Burundi, nos escriben recordando que el miedo es otro de los principales enemigos de esta crisis mundial: “En este período que estamos atravesando, el miedo nos ha habitado durante meses, sin importar dónde estemos. Nuestros pensamientos van especialmente hacia los países europeos, más particularmente afectados. Es un momento muy triste con las iglesias cerradas y las actividades interrumpidas, todas estas personas que mueren …”. Sin embargo, pese al dolor, la hermana Maria Goretti nos acerca la verdadera esperanza asentada en la oración a Dios Protector: “En cuanto a nosotros, por el momento, estamos ansiosos por llevar en oración a los países que están sufriendo. Que el Señor los ayude. Que Él les proteja en esta prueba. Buena Cuaresma”

Son sólo algunos ejemplos de cómo cada día los cristianos más necesitados y perseguidos del mundo están siendo, una vez más, en ejemplo vivo de esperanza en medio del dolor. Ellos, acostumbrados a poner en manos del Señor sus sufrimientos de cada día por la falta de medios materiales y por la violencia que sufren por quienes odian la fe, son ahora los que nos alientan con su ánimo y nos acompañan en este camino del Calvario. Y lo hacen olvidando su propio dolor para acompañarnos, a través de sus mensajes y especialmente de su oración, hasta la Resurrección.

> Puede ver aquí otros mensajes de apoyo y oración que ACN ha recibido desde otros países